Benito Jiménez y Claudia Salazar
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 15-Jul.- A una de las constructoras del fallido Paso Exprés de Morelos, la empresa Aldesem, le va bien en contratos, pero mal en sus obras.
Aldesem construyó la polémica autopista Mazatlán-Durango, donde no cumplió con disposiciones normativas en planeación, programación, presupuestación, licitación, contratación, ejecución y pago de las obras públicas, conforme reportes de la Auditoría Superior de la Federación (ASF).
También participa en el Túnel Emisor Poniente, obra con rezago y opacidad en su gasto.
Aldesem es filial de la española Aldesa, empresa vinculada en España con donativos ilegales al Partido Popular que coincidían con adjudicaciones de obras públicas cumplidas además con sobreprecio.
En la denuncia que interpuso el diputado panista Javier Bolaños contra el Secretario Gerardo Ruiz Esparza por el socavón en la vía refiere que durante la construcción, y luego de la inauguración de la obra, se suscitaron hechos que demuestran irresponsabilidad de los encargados de la empresa.
Según Bolaño, Aldesem provocó daño ecológico en el Parque Chapultepec, en la ruta del Paso Exprés, por descuido y falta de pericia.
En tanto, Ruiz Esparza, dijo ayer que su cargo está en manos del Presidente y añadió que con la indemnización que darán a los deudos de las víctimas del socavón, “no se está haciendo por alguna cosa más que por el mal rato que pasaron”