CIUDAD DE MÉXICO.- María del Rosario Espinoza bañará de su sangre fría el tatami de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro.

Es tal el temple de la taekwondoín que ni con un combate en punto de oro pierde la calma y el control, por esa razón sus rivales se deben preocupar al no contar con otra opción que la de tenerle miedo a la número uno del mundo en su categoría (+67 kg).

“Es increíble la forma en que tiene sangre fría, si quedan 10 segundos y va abajo, María mentalmente es fría y sabe que tiene posibilidades, es muy difícil encontrar un atleta que bajo la situación que sea siempre se le ve ecuánime, muy concentrada y no pierde el enfoque”, contó a Grupo REFORMA Miguel Ángel Fritz, psicólogo de la doble medallista olímpica.

Para quitarle la presión a María de conseguir la tercera presea en Juegos Olímpicos y convertirse en la primera mexicana en lograrlo, trabaja mentalmente con ella en desapegarse de los triunfos pasados y en que no se canse de ganar.

“Lo más importante es lo que estamos haciendo hoy, no lo que se supone que debe hacer, el enfoque está en el aquí y ahora, no en lo que haya pasado, no en su historia, eso pasa a un segundo plano, no estamos anclados en el pasado”, apuntó el especialista de la Selección Nacional de taekwondo.

El momento del retiro es una decisión personal que la taekwondoín pensará, pero es un escenario que aún no tienen contemplado, mientras, Fritz adelantó las palabras que le dirá a María en el último momento en el que se encuentren juntos antes de la competencia olímpica.

“Diviértete, haz lo que sabes hacer, este momento te lo mereces, nadie te ha regalado nada”.