Fidel Orantes
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO  12-May .- Vanessa Huppenkothen se sintió un poco más cerca del cielo al escalar hasta la cima el monte Kilimanjaro, el más alto de África con 5 mil 895 metros. Y la mujer que descendió fue una Vanessa diferente, con más ganas de amar, trabajar, vivir y cumplir sus sueños.
“Subió una mujer triste, derrotada en un principio, pero me renové por completo. En la cima, suena tonto decirlo, estás más cerca de Dios.
“Muchas religiones tienen como parte importante la montaña, subir a la cima y estar más cerca del cielo. La verdad es que lo realizas y sí te sientes más cerca de Dios, con una fuerza muy grande que se apodera de ti y de tu alma y que te impulsa a seguir adelante”, compartió la presentadora, en entrevista.
Recuerda que al llegar a lo más alto de la montaña lloró y diversos sentimientos se mezclaron en su corazón y mente.
Pero era algo que necesitaba para reconectarse consigo misma y acomodar las piezas de su rompecabezas luego de vivir distintos cambios los últimos años, como su salida de Televisa Deportes, su divorcio de Juan Fernández y un shock tiroideo que puso en riesgo su vida.
“Te puedo decir muchas palabras, pero la verdad es que es inexplicable lo que sientes cuando estás arriba.
“(Me sentía triste y derrotada) Por situaciones que me han puesto en caminos complicados y difíciles, pero nunca me he dado por vencida y siempre he salido adelante de una u otra forma. Y esta fue la más complicada”, agregó Huppenkothen.
Para llegar a la cima invirtió seis días, en los que caminaba y escalaba durante seis y hasta 18 horas diarias.
“El último día, el sexto, que es cuando subes al pico, fue el más difícil. Comenzamos a las 11 de la noche, fue toda la madrugada subiendo, con un frío inexplicable, viento, cansancio, con una subida muy inclinada.
“Ya estás cansada, tu cuerpo ya no responde de la misma forma, falta cada vez más el aire. Ese día fue el más complicado para mí”, contó la conductora.
Aunque tuvo muy poco tiempo de preparación, porque su plan inicial era subir al campo base del Everest, en Asia, asegura que su condición y fuerza están en su mejor momento.
Y es que luego de atravesar por un problema de salud, en 2015, la ex reina de belleza se transformó en una mujer disciplinada al 100 por ciento y que practica, cerca de tres horas diarias, disciplinas como natación, boxeo y atletismo.
“Vivir en la Ciudad de México y subir el Nevado de Toluca me ha ayudado mucho. Trato de hacer muchas cosas en montaña que ayudan a la condición y a ir acoplándote a la altura.
“Me sorprendí a mí misma porque me siento y estoy muy bien físicamente. Eso fue un plus para mí”.
Con planes profesionales como conducir deportes en ESPN, Huppenkothen está donde se siente feliz, pero no en su cima, porque aún tiene muchos retos que cumplir.

ASÍ LO DIJO
“Fue una renovación completa de mi ser, espíritu y alma. Regresé completamente renovada, con muchas ganas de dar amor, trabajar, ilusiones y sueños que ya se habían marchitado”.
Vanessa Huppenkothen, conductora.