Y volvieron a pegar los timadores. Ayer, con relativa facilidad, a una joven le robaron la cantidad de 45 mil pesos en efectivo. Usaron el viejo truco del cheque. Viejo y conocido de sobra pero aún así, sigue dando resultados a favor de los hampones.
La jovencita cayó inocentemente en la trampa. La convencieron de cambiar un cheque por la supuesta cantidad de 9,500 dólares. Más todavía, a petición de los estafadores les dejó en garantía su dinero.
En cuanto la cajera le aclaró que el cheque era falso, lo más pronto que pudo volvió a la calle. Obvio, los dos timadores ya habían emprendido la fuga. La policía intentó localizarlos pero fue en vano.
El hecho se suscitó alrededor de las 12:30 horas, en la zona centro de la ciudad. La víctima, de 24 años de edad, es vecina de la comunidad denominada Calvillito. Se trasladó a esta capital con el fin de retirar la cantidad ya mencionada. Efectuó el trámite en una sucursal bancaria ubicada la céntrica calle 5 de Mayo.
Guardó los 45 mil pesos en efectivo y, en apariencia, nadie la veía. Lo cierto es que desde ese instante los timadores ya la habían elegido. Al salir del banco, la joven empezó a caminar y metros adelante una mujer le cerró el paso.
Le mostró un cheque del banco Scotiabank, en el cual se apreciaban entre otros detalles: “al portador” y la cantidad de “$ 9,500 dollars”. No tenía fecha.
Y empezó la convincente actuación de la ratera. Dijo que le urgía cambiar el cheque pero no podía hacerlo personalmente porque carecía de identificación; además, nunca antes había cambiado un documento de este tipo y desconocía los trámites.
Como siempre sucede en esta farsa, justo en ese momento apareció el cómplice de la mujer. Aunque nadie lo había llamado se entrometió en el asunto pero ni así sospechó la joven de que le estaban tendiendo la red.
El sujeto vio el cheque y simulando asombro dijo que era al portador, que prácticamente era dinero en efectivo. Por tanto, le pidió a la joven que si le hacía el favor de cambiarlo, le dejara algo en garantía de que sí regresaba. Con eso de que están desatados los timadores… Ni la burla perdonan.
En este instante, de acuerdo al modus operandi, es cuando ofrecen alguna gratificación a la víctima y eso sirve de gancho o tentación para convencerla. Aunque en este caso no se precisó qué le prometieron. El hecho es que la joven cayó en el engaño.
No una parte, sino todo su dinero lo dejó en manos de la desconocida mujer. En el entendido de que la esperarían frente al banco ubicado a pocos metros de la calle Allende. Y se alejó con el cheque en su mano, ignorando que ya había sido timada.
Cuando llegó a la caja se quedó atónita al escuchar que el documento carecía de valor; que era falso. Hasta ese momento empezó a relacionar los hechos y, aplicando la lógica elemental infirió que la habían engañado. Con la esperanza de recuperar su dinero, de inmediato volvió a donde la esperaba la pareja. Para la ofendida fue otra sensación de vacío en el estómago. Miraba de un lado a otro y nada. Pidió ayuda a la policía y se activó el operativo en la zona centro. No lograron atraparlos.
Vaya día de pesadilla para la jovencita. Tuvo en sus manos 45 mil pesos en efectivo; minutos después, sólo tenía un cheque apócrifo.
Viene al caso recordar lo que recomendaba un ex procurador de Justicia de nuestra entidad: Hoy debemos ser más maliciosos en el buen sentido de la palabra. Lo dijo hace aproximadamente 20 años. Evidente y lamentablemente muchos siguen viviendo en el mundo de la inocencia.