Por FRANCISCO VARGAS M.

(Texto y Fotos)

Qué mejor escenario que la casa ganadera acalitana Medina Ibarra, enclavada en el rancho “Sierra Brava”, divisa color rojo y vino, propiedad del arquitecto Jorge Arturo Medina Rodríguez y familia, para ver un suculento aperitivo de torería, brindado por parte de los matadores Rafael Gil “Rafaelillo”, Paco Olivera “Bombita”, Miguel Zepeda “El Breco”, Francisco Dóddoli, David “Chato” Bonilla, Roberto Ramírez “El Oriental” y Jorge de Jesús “El Glison”, participantes del Festival Taurino en homenaje póstumo a Rodolfo Rodríguez “El Pana”, a celebrarse mañana sábado en la Plaza San Marcos, quienes en punto de las 19:00 horas pasaportarán astados de Sierra Brava.

Con un brindis póstumo por parte de los matadores, en el centro del ruedo de la bella plaza de tienta, dio inicio esta interesante labor de campo, en la cual el primero en abrir las hostilidades fue Rafael Gil “Rafaelillo”, quien ante la vaca 226 de la “E”, que cumplió sobradamente con el caballo, demostrando su bravura al ir de largo; con torería por alto inició su faena que fue plenamente por el izquierdo, misma que tuvo pinturería, mientras que la cárdena fue noble, fija y con calidad.

La segunda herrada con el número 196, fue para Paco Olivera “Bombita”, a la cual una vez que la lanceó a la verónica de buena manera, e ir muy de largo con alegría al caballo, el diestro le robó naturales largos y templados, aprovechando las emotivas y bravas embestidas de la vaca, sufriendo “Bombita” un fuerte pisotón en el pie izquierdo. Viendo la gran calidad y recorrido de la misma, Miguel Cepeda “El Breco”, muleta en mano alargó el engaño, trazando naturales con profundidad, sin faltar los detalles de pinturería. En las tres el joven Gerardo Sánchez también disfrutó de las francas embestidas.

La 187 fue para Miguel Cepeda “El Breco”, que en caballo no tuvo la prontitud de sus hermanas; sin embargo, con muleta ofreció nobles embestidas que “El Breco” aprovechó para sacar pases de imaginación y solera, como fueron esos naturales, afarolados y molinetes.

Francisco “Paco” Doddoli se enfrentó a la 208, cárdena, incierta y mansa. A pesar de no tener buena colaboradora, el matador michoacano le extrajo pases por demás meritorios, mostrando siempre su buen y aseado quehacer taurino.

La quinta fue la 206, negra bragada que tampoco cumplió en caballos, dejando ver mansedumbre; sin embargo, David “Chato” Bonilla le puso ganas y voluntad, sacando pases donde corrió la mano, disfrutando varios derechazos, naturales y el desdén.

Roberto Ramírez “El Oriental” ante la vaca 235 que sí cumplió en varas, cuando se confió y corrió la mano le sacó buenos pases a la negra bragada que fue obediente, noble, fija y con recorrido, gustándose por momentos como fueron esos trincherazos; calmando sus ansias de toreros nuestros colegas Emilio Méndez, Juan Manuel Díaz y Pedro Ramírez.

Por último, Jorge de Jesús “El Glison” con la número 243, cárdena nevada que también cumplió en caballo, con muleta una vez que inició por alto, prosiguió con buenos pases por el derecho y de costado, en los cuales se recreó en cada uno de ellos, al igual que lo hizo Óscar Franco.

Para dar fin a esta agradable y mágica tarde campera, los anfitriones ganaderos, como Manolo Ayala, organizador de la misma; ofrecieron una suculenta comida, que todos disfrutamos “Al Máximo” como la estupenda tienta. (pacovargas_@hotmail.com)