Héctor Eduardo Anaya Pérez

“Haz de hablar como en testamento,

que a menos palabras, menos pleitos”.

Baltasar Gracián

En la actual sociedad mexicana, es evidente que no estamos preparados para la muerte; irónico, puesto que es lo único que tenemos seguro. Hay algunos asuntos que en vida no se prevén para que cuando llegado ese momento los deudos encuentren trámites ordenados. Uno de ellos es el testamento.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, en 2012 la población total de México ascendió a los 120.8 millones de habitantes, de los cuales en ese mismo año solamente 234 mil 133 mexicanos registraron su testamento, según cifras de la Secretaría de Gobernación; esto quiere decir que, de acuerdo con el registro, sólo uno de cada 500 mexicanos tiene un testamento. Millones de mexicanos carecen de testamento por razonamientos absurdos, asumir que sólo debe hacerlo quien posea grandes fortunas, considerarlo un trámite burocrático, costoso o irrelevante, asociarlo con conflictos familiares, creer que incidirá en despilfarros y malas prácticas, percibirlo como “el principio del fin” e incluso como un llamado a la muerte; estas son las “razones” por las que el mexicano no realiza su testamento.

En una encuesta que se aplicó recientemente a 1,200 jefes de familia del Distrito Federal, Estado de México, Morelos, Nuevo León y Jalisco, el 25% de los mexicanos considera que realizar el testamento es una forma de atraer a la muerte; otra de las razones tiene que ver con el dinero. Para el 60% de los encuestados, el testamento es un trámite engorroso y oneroso, por lo que la practicidad es otra de las razones para no realizar un testamento.

Ahora bien, expondremos razones valiosas para que usted realice su disposición testamentaria: reducción de precios, durante septiembre y desde el año 2002 los notarios de todo el país reducen sus honorarios hasta un 50% y amplían sus horarios de atención. Es muy sencillo, no hay necesidad de relacionar todos los bienes que tiene al otorgar un testamento, ni presentar documentación que acredite su propiedad. La información que se tiene que proporcionar al notario es la siguiente: Nombre del testador y sus datos generales (lugar y fecha de nacimiento, nacionalidad, estado civil, ocupación, domicilio), Identificación oficial y CURP, nombres completos de sus familiares, incluidos padres, esposa o concubina e hijos; el testador deberá informar al notario si presenta alguna discapacidad para ver, oír, hablar o firmar.

Representa un ahorro económico para herederos o legatarios; el testamento facilita el proceso de sucesión, ya que para disponer de los bienes en caso de no existir un testamento se deberá tramitar la sucesión a través de un proceso judicial, en el que un juez determinará quiénes son los herederos y en qué porcentaje recibirán los bienes; cabe hacer mención que estos juicios pueden tener una duración de 3 a 10 años. Brinda protección a hijos, el testamento es el medio apropiado por el cual los padres, quienes ejercen la patria potestad de sus hijos menores de edad, pueden designar un tutor para sus hijos para que, en caso de que ambos padres mueran, tenga el cuidado y guarda de su persona y bienes.

Hacer testamento no significa que alguien va a morir; es más bien un acto de responsabilidad para mantener la armonía y seguridad de la familia y evitar posibles conflictos legales a su muerte. El testamento es atemporal, es decir, se refiere a los bienes, derechos, acciones y posesiones del testador al momento de su muerte. De esta forma puede simplemente señalar que su cónyuge heredará la totalidad de tus bienes o deberán dividirse entre tus hijos en partes iguales, por lo cual no es necesario modificarlo frecuentemente, aunque puedes cambiarlo tantas veces como quieras hacerlo.

El Colegio de Notarios revela que el Distrito Federal y el Estado de México son las entidades con mayor cultura testamentaria en el país, ya que en 2013 concentraron el 36% de los testamentos otorgados, seguidos con un 13% por Jalisco, Nuevo León con un 8%, Veracruz con un 6% y con un 4% Sinaloa y Aguascalientes. Las entidades con menor cultura testamentaria en México son San Luis Potosí, Durango, Tlaxcala, Tabasco, Quintana Roo y Coahuila.

¿En Aguascalientes, cómo estamos? La estadística reciente se ha comportado de la siguiente manera, en 2012 se registraron 382, en 2013 se registraron 6 mil 322, en 2014 se registraron 4 mil 758, en 2015 se registraron 5 mil 096 y en 2016 esperemos que las cifras superen las expectativas. Aguascalientes es de los pocos estados de la República en los que su legislación exige la presencia de dos testigos, existe ya una iniciativa para su eliminación, ¿será clave para incrementar la estadística? Ya lo resolverán los legisladores, lo cierto es que debe trabajarse en fortalecer la cultura testamentaria.

El mes de Septiembre está concluyendo, sirva pues la oportunidad para extender un amplio reconocimiento a todo el gremio de los Notarios que con esta contribución realizan una función social muy importante.