José Luis Adriano Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- En el corazón de Polanco, no muy lejos de donde ocurrió el mes pasado un asalto doble a automovilistas, se encuentra el que presume ser el lugar más seguro de México.

“Tenemos alarmas, controles de acceso, cámaras de altísima definición, centrales de monitoreo propias, sensores de movimiento, sensores de vibración, sensores de temperatura, sistemas biométricos, y un sistema de relación del cliente con su caja de tal manera que sea el único que pueda abrirla”, dijo Max Cukiert, fundador de StrongMax, una empresa especializada el resguardo de valores.

Tan sólo en agosto, se registraron en la Ciudad de México 511 robos a casa habitación, 27 de ellos con violencia, de acuerdo con datos de la Procuraduría General de Justicia. En todo el año, han ocurrido más de 4 mil robos a hogar, un incremento del 14 por ciento respecto al 2015.

Ante esto, empresas como StrongMax apuestan por las cajas de seguridad como método para proteger bienes, que no sólo son relojes, joyas o dinero en efectivo, sino tesoros más contemporáneos, como memorias USB y discos duros portátiles, como un método de respaldo que opta por lo físico en lugar del almacenamiento en la nube.

“En el mundo de las empresas hay algo que está súper de moda, que es el plan de recuperación de desastres”, dijo Cukiert. “Pero muchas empresas no confían en tener sus documentos en la nube, más allá que sea tendencia tomar la foto desde el celular y subirla”.

Así, algunas compañías pueden usar los servicios de StrongMax para guardar archivos offline y actualizarlos periódicamente. Cukiert aseguró que su bóveda de seguridad cumple con los requisitos para que las empresas puedan obtener alguna certificación por la seguridad en el almacenamiento de la información, como la ISO/IEC 27001.

La empresa, fundada en 2012, ofrece a los clientes la posibilidad de guardar sus valores en cajas de 7 centrímetros de alto por 56 de profundidad por 4 mil 500 pesos al año, u optar por diferentes tamaños hasta llegar a la caja más grande, de casi 26 centímetros de alto y ancho por 56 de profundidad y una renta de 22 mil 500 pesos anuales.

TABLA
Seguridad 24/7
*En la entrada de Strong Max hay cámaras de seguridad que pueden identificar las placas de un vehículo en movimiento a más de dos cuadras de distancia.
*Los clientes pueden entrar por la puerta principal o por el estacionamiento subterráneo, si quieren mayor privacidad.
*Los visitantes hacen un largo recorrido antes de llegar a la bóveda: dos puertas de metal y una de cristal se abren sólo tras identificaciones con códigos, tarjetas, reconocimientos faciales y biométricos por medio de la palma de la mano.
*La bóveda es una caja de 150 toneladas con un espacio interno de 40 metros cuadrados.
*La puerta de la bóveda tiene un espesor de 50 centímetros y pesa más de dos toneladas, se cierra en las noches y durante el día, una puerta de cristal con reconocimiento biométrico es la que da acceso a los clientes.
*La bóveda es flotante, no colinda a ninguna pared, piso o techo, y tardó en construirse dos años. Está probada contra robos, pero también inundaciones, terremotos e incendios.