El té es una bebida muy popular en el mundo, especialmente en países como Inglaterra, Japón y China donde se consume diariamente.
En México también se acostumbra tomar tés, sobre todo como remedios caseros para contrarrestar los síntomas de ciertos padecimientos.
“El té es una infusión hecha con hojas, cortezas o flores”, explica Marcela González Treviño, nutrióloga del Instituto de Bienestar Integral del Hospital Zambrano Hellion.
“El uso de infusiones en nuestro País se extiende a una tradición milenaria que forma parte de nuestra medicina tradicional y que se usa para ayudar a mitigar algunos malestares de forma natural”.
Los tés florales, herbales y frutales, también conocidos como infusiones frutales o tisanas, son los más consumidos en México, mientras que a nivel mundial los más populares son: negro, blanco, verde, azul (oolong), rojo (pu-erh) y amarillo.
“Es importante considerar que los tés no suplen ningún medicamento y que en nuestro País no todas las plantas son permitidas ni aceptadas para su consumo”, señala la catedrática de la Escuela de Medicina y Ciencias de la Salud del Tec de Monterrey.
“Recomiendo consultar con un profesional de la salud para que de acuerdo a la condición física de cada persona determine cuáles son los tés más indicados, principalmente en mujeres embarazadas y personas con alguna patología diagnosticada”.
Existe una gran variedad de tés que benefician la salud, de los cuales, González Treviño enlista los cinco más utilizados en México por sus propiedades.

1. Té de manzanilla
– Funciona como desinflamatorio.
– Actúa como relajante natural para conciliar el sueño.
– Alivia los espasmos causados por la menstruación.
– Es un diurético natural.
– Ayuda a combatir el estrés y la depresión.
– Relaja los ojos cansados y reduce las ojeras cuando se usa como fomento.
– Sirve como aclarante natural de la piel.

2. Té de canela
– Estimula el apetito y el sistema inmunológico.
– Destaca por su poder antiinflamatorio y antiséptico.
– Favorece la digestión.
– Regula el ritmo intestinal, evitando el estreñimiento y la digestión lenta.
– Reduce la producción de gases.
– Previene úlceras estomacales.
– Ayuda a mitigar el dolor de cabeza y la distensión abdominal.
– Posee propiedades antibacterianas y expectorantes.
– Debe evitarse en caso de gastritis, ya que aumenta la irritación de la mucosa.

3. Té verde
– Posee un alto contenido de polifenoles, luteína, zeaxantina, catequinas, cafeína, taninos y vitaminas A, C y E, que lo convierten en un poderoso antioxidante natural.
– Tiene acción antiinflamatoria, cardiotónica, astringente, diurética y vasodilatadora.
– Ayuda a regular los niveles de colesterol.
– Estimula el metabolismo.
– Tiene efecto laxante por lo que participa activamente en la pérdida de peso y en prevenir el estreñimiento.
– Contribuye a mejorar la salud bucodental.

4. Té de limón
– Posee propiedades desintoxicantes y antisépticas.
– Estimula el sistema inmunológico.
– Se usa comúnmente en la prevención o alivio de malestares causados por resfriados, dolor de cabeza y tensión nerviosa.
– Estimula el metabolismo.
– Disminuye la producción de gases.
– Incrementa su valor nutrimental cuando se combina con jengibre y miel de abeja.

5. Té rojo
– Tiene efectos depurativos.
– Ayuda a reducir el colesterol y los triglicéridos.
– Fortalece el sistema inmunológico.
– Sirve como apoyo en regímenes de adelgazamiento.
– Posee un alto contenido de cafeína, por lo que su consumo debe evitarse en personas con problemas nerviosos, hipertensión arterial, embarazadas o en lactancia.