Desde que se autorizó la injerencia del Instituto Nacional Electoral (INE) en la integración de los “organismos públicos locales” –que sustituyen a los institutos estatales electorales-, se dijo que no se permitiría que los partidos políticos tuvieran alguna injerencia para que fueran realmente autónomos en sus decisiones; sin embargo, no pasó de ser una más de las bamboleadas que se acostumbran en este tipo de designaciones.

Lo anterior se puede constatar con el proceso de selección de 91 consejeros electorales de 13 entidades, entre ellas Aguascalientes, que está en la etapa de “observaciones de los partidos”, quienes tienen de plazo hasta mañana para “revisar historiales y posibles vínculos partidistas de 333 aspirantes semifinalistas”.

Ante el recelo que despierta ese peldaño, el presidente de la Comisión de Vinculación del INE con Organismos Públicos Locales (OPL’s), Arturo Sánchez Gutiérrez, se apresuró a descartar que los partidos vayan a darse cuotas de consejeros locales y protegió la imparcialidad del proceso.

Lo cierto es que una vez que la citada comisión recibió los listados de los 333 consejeros que pasaron la fase de ensayo presencial, los partidos iniciaron las observaciones, además son entrevistados y sometidos a revisión curricular, opinión que tendrá un peso específico a la hora de concluir quienes siguen en la competencia.

Cabría preguntar, ¿qué papel juegan los partidos en las designaciones?, porque el Artículo 101 de la ley del INE no prevé su oficiosidad, sólo el de la Comisión de Vinculación y a la cual se le autoriza “allegarse de información complementaria para el desarrollo del proceso de designación de las propuestas”, y que en todo caso los solicitantes deben cumplir con los requisitos que establece la Constitución y la propia ley.

Se ha pretendido “despartidizar” a los órganos electorales, tanto federales como locales, para que, supuestamente, gocen de “autonomía en su funcionamiento e independencia en sus decisiones” y que se rijan “por los principios de certeza, imparcialidad, independencia, legalidad, máxima publicidad y objetividad”; no obstante, antes de aprobar los nombramientos de los consejeros permiten que los partidos den su opinión, ¿o un empujoncito?

De cualquier manera, Sánchez Gutiérrez insiste en que la revisión del ensayo presencial estuvo a cargo de evaluadores del Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE), quienes no conocían a los evaluados ni supieron sus nombres, ya que sólo se identificaron por folios, por lo tanto, “no veo cómo pudiera haber cuotas”, además, falta que la Comisión de Vinculación haga las entrevistas que van a ser públicas y se verán “en vivo”, por lo que “no entiendo cómo pudiera darse esa anomalía”.

Tampoco se entiende qué papel tienen los partidos o para qué quieren saber quiénes son los aspirantes, cuál es su procedencia y qué carga tendrán sus opiniones, porque si no tiene ningún valor lo que hacen, ¿cuál es el objetivo de que les faciliten la relación?

El funcionario sostiene que en la nominación se escogerá a los mejores solicitantes, lo cual podrán constatar los ciudadanos “que nos podrán observar directamente, así, si no estamos escogiendo a los mejores, va a ser evidente a todo mundo”.

Desde los tiempos de María Canica se decía que los miembros de cada consejo electoral -en aquellos tiempos bajo control del gobierno- eran los personajes más probos que había en el terruño, pero en plena elección o al término de ésta se escuchaba toda clase de acusaciones por la forma en que decidían el rumbo de los comicios, lo que no cambió gran cosa con la “ciudadanización”, ya que ni siquiera comienza un proceso y ya se pone en entredicho la operación y los resultados, algo que se acaba de vivir el 7 de junio con acusaciones a varios organismos locales en diversas partes del país.

Lo único que queda es esperar que quienes resulten consejeros, asuman con toda responsabilidad su papel, aunque el de junto no cesa de señalar que confiará hasta que concluya el año electivo.

ERROR ELIMINAR PLAZAS

Una de las mayores exigencias de la sociedad es que no sólo se creen empleos, sino que los preserven, en lo cual debe haber un compromiso obligado del sector privado y de los tres niveles de gobierno, que ante los problemas económicos no se actúe de botepronto y lo primero es prescindir de una parte del personal.

En las últimas semanas se ha insistido en que el ayuntamiento de Aguascalientes busca ahorrar 50 millones de pesos, para ello anuncia “compactar” oficinas y algo similar ocurre en Rincón de Romos, previendo que en 2016 se reducirán las partidas federales como parte del recorte presupuestal que está previsto.

Es indudable que la mayor riqueza que tiene una dependencia pública son sus empleados, que en cualquier circunstancia sacan adelante el trabajo y la mayoría es lo que se conoce como “institucionales”, ya que sirven con eficiencia a la administración, sin importar de qué partido político provenga. Reducir la nómina para ahorrar es una actitud mezquina, pues lo único que se logra es que haya mayor carga de trabajo para los que se quedan, lo cual desmerece la atención al público y genera críticas y desconfianza hacia el jefe principal.

Es factible que finalmente no se haga ningún movimiento, pero mientras se mantenga la amenaza del desempleo, los trabajadores actúan bajo presión, ya que no saben si es la última quincena que estarán, lo cual también impacta a nivel familiar ante el futuro incierto.

En la iniciativa privada actúan de manera similar, sólo que las bajas se dan sin aviso alguno, simplemente se comunica que están fuera y deben pasar por su finiquito, lo que es común en pequeños y medianos negocios cuando se reducen las ventas, actitud que podría entenderse a partir de que el empleador busca evitar más pérdidas; no obstante, cuando mejora la demanda vuelve a contratar a alguien que tarda tiempo en interiorizarse.

Si los tiempos que corren exigen más empleo, es en lo que deben empeñarse quienes tienen esta misión y tener presente que entre más personas tengan trabajo, mayor será el circulante que haya y que a su vez deja amplios beneficios a todos, por lo que si hay que ahorrar, como dicen las autoridades municipales, que se cancele o postergue algún programa que no sea indispensable, a cambio de conservar las fuentes de empleo.

NUEVO DESCALABRO

El deporte en todas sus facetas ocupa un lugar significativo en la vida colectiva, por consiguiente, cualquiera que sea su desarrollo siempre tendrá un sitio aparte y es motivo de alegría o decepción, según sea el caso.

Esto viene en alusión a la campaña del beisbol profesional que está próxima a concluir, en que el Club Rieleros prácticamente está fuera de los juegos de postemporada, un equipo que un día da un excelente partido y al siguiente recibe una paliza, o si estaba arriba una o dos carreras se deja empatar en las últimas entradas y pierde.

Lo que demandan los aficionados es una novena bien balanceada y decir esto significa que posea poder ofensivo y defensivo, ya que de poco sirve que un lanzador como Lorenzo Barceló tenga un buen partido, si no hay bateo o pitcher de relevo que conserve la ventaja.

Los directivos deben considerar que si quieren prolongar el aprecio de los aficionados, deben invertir lo que sea necesario, de otra manera el año próximo se verá desolado el Parque “Alberto Romo Chávez”, consecuentemente la respuesta está en ellos.