Roberto Díaz Ruiz, presidente de la Canacar, informó que miembros del sector estiman que, ante la necesidad apremiante de inyectarle recursos a Pemex, se prevé que para el presente año pudiera determinarse una alza de hasta un 3% en el costo de los combustibles; añadió que desde enero de 2015 no se había tenido ningún incremento, pero para abril la gasolina premium subirá dos centavos y dicha tendencia podría generalizarse, pues ante la baja de los precios del petróleo el Estado debe compensar sus finanzas.

Recordó que a inicios del presente año hubo una disminución del 3% en el costo de los combustibles, pero se debe estar atentos porque una vez celebrados los comicios locales podría haber sorpresas, pues los precios regresarían por lo menos a los niveles en los cuales se encontraban en 2015; agregó que por lo anterior es necesario que el Gobierno Federal le apueste más a ampliar la base tributaria, haciendo esfuerzos para incorporar al 60% de los contribuyentes que se encuentran en la informalidad “para cargar entre todos, el costo de este país”.

Díaz Ruiz indicó que si bien el gasto del Gobierno Federal ya no depende tanto del petróleo como en años anteriores -cuando llegó a representar hasta el 38% de los ingresos totales del país-, aún sigue siendo una entrada de divisas de la cual dependen numerosos programas federales.

Advirtió que el alza en los combustibles podría ocurrir una vez pasadas las elecciones, ya que sería una decisión muy impopular, pues desde 2015 no ha habido ningún incremento, lo cual le daba al sector transportista cierta certidumbre, ya que se podía planear a corto y mediano plazo; sin embargo, de determinarse esta medida el costo del diesel, que en la actualidad es de 14.20 pesos, se incrementaría un 3%.

Para concluir, el presidente de la Canacar reconoció que se han realizado algunos esfuerzos en este sentido: en el caso del IEPS, para 2016 se aprobó un gravamen positivo, esto, para que los informales no puedan obtener dicho beneficio que se ve reflejado en las declaraciones fiscales; asimismo, en lo referente al costo para las autopistas, se determinó un incentivo del 50% del peaje, con cual se espera obligar a los informales a sumarse a la formalidad para poder ser competitivos, pues se prevé que “en el mediano plazo sea más negocio ser un contribuyente cautivo que un evasor de impuestos”.