MONTERREY, N.L.- Los Sultanes tiraron este lunes por la alcantarilla la inmejorable oportunidad de conquistar el trono de la Zona Norte, al caer enfrente de su afición por 5-2 ante los Toros de Tijuana.
Una débil ofensiva, una defensiva inusualmente insegura y un pitcheo sin gasolina se conjugaron para que Monterrey sucumbiera ante los Toros en el séptimo y decisivo juego de la Final del Norte.
Tijuana representará a la Zona Norte en la Final de la Liga contra los Pericos de Puebla, monarcas del Sur. La serie iniciará el miércoles en la frontera.
Más de 20 mil aficionados, incluyendo al gobernador Jaime Rodríguez Calderón, atestiguaron un nuevo fracaso de los Sultanes en su intento por obtener el décimo título en la historia de la franquicia.
Los Toros, que habían caído en el “Palacio Sultán” en sus tres partidos anteriores, se apoyaron en una valiente labor monticular de Alex Sanabia y en un cuadrangular de Dustin Martin para acceder a la Serie Final del circuito veraniego por primera vez en su historia.
Sanabia contuvo a los de casa por espacio de seis entradas dos tercios y superó a César Carrillo en un duelo de ex ligamayoristas.
Los Sultanes se fueron adelante en su primer turno con doblete productor del dominicano Alex Valdez, pero los Toros igualaron en el cuarto capítulo, aprovechando un deficiente fildeo del tercera base Agustín Murillo y del parador corto Héber Gómez, cuyo error abrió las puertas para el 1-1.
En la parte alta del sexto episodio, Martin sacudió una pitcheada de Carrillo y se voló la barda del prado derecho. Enseguida los Toros fabricaron dos anotaciones más y se enfilaron hacia la victoria.
Tijuana había perdido Finales del Norte en siete desafíos ante Saltillo en el 2005 y frente a Monclova en el 2015.
Los Sultanes, con un roster superior al de los Toros, dominaron la Zona Norte en la campaña regular. Barrieron a Laguna en la primera ronda, pero se estrellaron ante la escuadra que dirige Pedro Meré.
En las últimas 20 temporadas, el equipo regio sólo ha logrado un título del circuito veraniego, en el 2007. (Marco Almaraz/Agencia Reforma)