Los ancianos en Aguascalientes enfrentan padecimientos psicosociales graves como el aislamiento funcional, esto es que, en su entorno los tratan con indiferencia “como si fueran un mueble más en casa”, lo que les produce daños a su salud por la sensación de abandono y depresión al no sentirse valorados, afirmó el investigador del departamento de Psicología de la Universidad Autónoma de Aguascalientes, Miguel Ángel Sahagún Padilla.
Al conmemorarse ayer el “Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y el Maltrato en la Vejez”, Sahagún Padilla indicó de acuerdo a un estudio realizado por la UAA, la sociedad sigue asociando a la vejez con el deterioro físico y mental, además del abandono, la exclusión, la pérdida de autonomía y una mayor dependencia.
De los abusos más graves están el que, al considerarlos como niños, incapaces de tomar sus propias decisiones, aquellos en su entorno más próximo, les brindan un trato como si fuesen personas con discapacidad, lo que es aprovechado por algunas personas para cobrar sus pensiones, vender sus propiedades, convirtiéndose en víctimas de este tipo de abusos.
Cuando la sociedad visualiza de esta forma a los adultos mayores, su trato es acorde a este estatus, por lo que consideró importante señalar que el deterioro no es uniforme, es decir, no todos los ancianos son vistos y tratados así, por lo que recomendó fortalecer otro tipo de imaginario, como el considerar a los ancianos como personas con experiencia y personas en quienes confiar o a quién acudir para obtener un consejo de vida.
El considerar a los adultos mayores como niños es una idea que persiste entre la sociedad, lo que ha llevado a pensar que no pueden tomar decisiones justificando así el que algunas familias cobren sus pensiones, saquen dinero de sus cuentas bancarias o incluso vendan sus bienes inmuebles, lo que hace necesario resignificar la vejez, comentó el investigador.
El catedrático explicó que aunque no es políticamente correcto el comparar a las personas de la tercera edad con los infantes, este estereotipo continúa emergiendo entre la sociedad y ayuda a justificar abusos como la administración de los bienes de los adultos mayores sin solicitar su opinión.
Sahagún Padilla realizó una investigación científica para analizar contenidos e identificar estereotipos sobre personas de la tercera edad, por lo cual se estudiaron 19 categorías a través de cuestionarios, notas sobre adultos mayores en la prensa local y en internet, así como artículos científicos que versaban sobre concepciones de la imagen de los ancianos.
Dijo que, mejorar la calidad de vida de este sector poblacional es importante, pues de acuerdo a datos del Censo de Población y Vivienda 2010, los adultos mayores representaban el 9.0% de la población total en México, sin considerar que en tan solo 20 años se duplicó este sector hasta llegar a 10.1 millones de habitantes.
Por otra parte, un grupo de trabajo a cargo de Sahagún Padilla realizó una evaluación a los clubes de la tercera edad, a través de la cual se identificó y recomendó el implementar estrategias para hacer visible la labor de estos centros en su comunidad, por ejemplo el realizar eventos culturales al aire libre o en escuelas, además se presentó una propuesta para que el voluntariado de los más de 300 clubes del DIF en el estado pueda compartir sus experiencias, dar seguimiento y desarrollar esquemas para mejorar la atención que brindan al adulto mayor, es decir: gestión del conocimiento.
El catedrático del departamento de Psicología adelantó que actualmente se está desarrollando otra investigación que buscará analizar el punto de vista psicosocial de las personas que cuidan a personas de la tercera edad, y que a través del estudio de escalas sobre bienestar laboral, vinculación de los adultos mayores y otras categorías, se identificará la construcción de los significados sobre la vejez y así mejorar la atención que se brinda a este sector social.
“No se puede negar la relevancia de la atención médica especializada a las personas de la tercera edad”, sin embargo, también es importante el atender problemáticas sociales y psicológicas, como el aislamiento funcional, es decir, cuando el anciano vive con su familia pero es tratado sistemáticamente como un mueble, dejando de involucrarlo a las actividades cotidianas y de ocio, lo cual acelera el deterioro y les hace proclives a ciertas patologías.
De esta forma destacó que se debe impulsar la activación física y la integración social de los ancianos, además de la promoción de modelos de vejez más positivos, para minimizar las problemáticas para las personas de la tercera edad y poder ofrecerles una situación de vida más amable.