El municipio de Jesús María es un foco rojo de descomposición social, originado en la falta de planeación que acarrea un fenómeno de pandillerismo, adicciones, desintegración familiar y prostitución infantil, advirtió el delegado de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial, y Urbano, Isidoro Armendáriz García.
Señaló que la cabecera municipal registra altos índices de disfuncionalidad y violencia, que se engloba con alta marginación en la cabecera municipal, con colonias como El Torito y Ejidal, entre otras.
Manifestó que ese municipio presenta los índices más elevados de desempleo y subempleo, lo que obliga reforzar los trabajos por parte de la dependencia federal para aterrizar y focalizar acciones en ese sector poblacional.
Señaló que la situación no es privativa de ese municipio, pero el conglomerado urbano bajo el que se dio esta urbanización hace de este caso un fenómeno de interés prioritario que demanda atención integral e interinstitucional.
Subrayó que inicialmente deben ofrecerse servicios básicos en las comunidades que presentan mayor índice de rezago, para lo cual debe realizarse una proyección de objetivos a mediano plazo, con un plan de acción integral.
“Ahí es donde entramos nosotros, ofertando infraestructura básica de calidad, con centros de desarrollo comunitario, parques habilitados para todas las edades, centros deportivos, salones de usos múltiples y en general entornos sociales mejores”.
Dijo que las problemáticas detectadas deben atenderse de manera directa con acciones que favorezcan los indicadores de bienestar, como el mejoramiento de vivienda, y posteriores acciones de obras de desarrollo comunitario como centros de desarrollo comunitario, y espacios de recreación, y finalmente la atención de necesidades básicas a familias en condición de pobreza.