¡Hoy es el día!

Así es, hoy es el día esperado por la directiva, cuerpo técnico, jugadores y por aficionados que siguen con interés el paso del equipo de futbol Rayos del Necaxa.

Hoy es el día en que por fin y después de varios años de estarlo intentando, logren el ascenso y vuelvan a participar en la máxima categoría del futbol mexicano.

Una aduana difícil hay que pasar, esa es empatar o vencer a Bravos de Ciudad Juárez, cotejo a realizarse esta noche en el Estadio Olímpico Ciudad Juárez.

No hay mañana para los dos equipos, el ganador participará a partir del próximo campeonato en la Primera División del Futbol Mexicano y el perdedor a esperar un año más para volver a intentarlo.

En lo que será el segundo capítulo en busca del ascenso al máximo circuito del futbol mexicano, el conjunto necaxista está en la antesala de regresar a la Primera División.

Recordamos que hace un año estuvo en las mismas circunstancias enfrentando a Dorados de Sinaloa, juego final que perdieron ante la tristeza de todos, se espera que esta vez sea diferente y hay los ingredientes necesarios para que no se repita.

A fin de lograr su objetivo, Necaxa deberá hace un mejor partido que el anterior ante un rival que en apariencia llega en mal momento dado el torneo que realizó durante el clausura en que no pudo clasificar.

Aunque déjenme decirles que al estar en juego el ascenso a la máxima división, eso por supuesto que motiva a cualquiera y así están Bravos comandados por Sergio Orduña.

En lo que respecta al equipo de Necaxa, de todos es sabido que llega embalado a este compromiso de la Liga de Plata, más llevando ventaja de un gol contra cero.

Previo a los partidos de la final, Bravos buscó trabajar primero en lo anímico para recuperarse de ese mal torneo para enfocarse en lo futbolístico y tratar de hacer una buena final.

ÁRBITROS: Ángel Monroy Bello como central, auxiliado en las líneas por Alfredo David Riveroll y César Cerritos García, como cuarto va Jonathan Hernández Juárez y como Asesor, Edgardo Enrique Codesal Méndez.

¡Suerte Necaxa!