José Luis Macías Alonso

 

-Buenos días, hoy amaneció el dólar a 17 pesos; sigan votando por el PRI.- Señaló en días pasados en su cuenta de redes sociales uno de esos nuevos híbridos de la comunicación que, según los actores de la nota, a veces son reporteros que informan y otras analistas que opinan. A propósito de ese comentario y muchos más que pululan, me di a la tarea, para no cometer el error de hablar a la ligera, de informarme antes de opinar y en consecuencia me acerqué con mi amigo Gerardo Muñoz Rodríguez, financiero con estudios de Posgrado en la Maestría en Administración Financiera con concentración en Finanzas Corporativas para que me dijera si el aumento del dólar era culpa del Presidente Peña Nieto y como respuesta, trabajé en colaboración con él la columneja de hoy que con gusto les presentamos:

La reciente caída en el valor del peso, trae consigo una infinidad de dudas sobre el origen de esta devaluación así como una constante búsqueda de culpables. Preguntas como ¿Sólo el peso mexicano sufre de esta caída en su cotización? ¿Es este el valor real del dólar? ¿La causa es originada por una mala implementación de políticas públicas del Gobierno Federal?

Durante los años 2010 y 2014, la paridad dólar peso mantuvo un promedio de $ 12.85. Esta cotización tiene su origen en la abrumadora inyección de dólares por parte de la FED (Banco de la Reserva de Estados Unidos) reflejada en las emisiones que se realizaron a través de sus “estímulos monetarios”, conocidos como QE1, QE2 y QE3. Estos programas de compra de bonos y activos de bancos e instituciones financieras, inundaron dólares en todo el mundo provocando con esto una cotización baja del dólar frente a monedas como el peso.

Si se trata de analizar la paridad de una moneda con otra, debemos de examinar el comportamiento económico de una nación y de otra, en el caso, la paridad dólar peso de 12.85 fue producto de esta estrategia norteamericana y no propiamente resultado de que México produjera algún fortalecimiento o dinamismo económico en comparación con Estados Unidos.

Desde la cancelación de dichos programas, el dólar se ha estado apreciando de manera paulatina hasta alcanzar su valor real con respecto a todas las divisas, muestra de ello es el máximo histórico del DollarIndex, índice que sigue el valor del dólar frente a una canasta de monedas como el Euro, el Yen, la Libra, el Dólar Canadiense, el Franco Suizo y la Corona Sueca; lo cual demuestra la apreciación del dólar frente a todo el mundo.

Por tal motivo, no es decremento del valor del peso, si no que el dólar es quien ha sufrido una acelerada apreciación en su cotización en el mundo entero. Si estuviéramos hablando de un caso aislado que se presentará solo en México, pudiéramos hacer referencia de un debilitamiento del mismo por causas internas del país.

Otro importante factor de la apreciación del dólar está relacionado con la histórica caída del precio del petróleo. Una sobreoferta del mercado proveniente de Estados Unidos y la Organización de Países Exportadores de Petróleo es la principal causa de la caída. El desplome del mercado chino y la incertidumbre sobre su crecimiento económico es también una de las causas en la disminución del precio del petróleo. El barril de crudo Brent, que incluso es de mayor calidad que nuestra mezcla mexicana, alcanzó su precio más bajo en los últimos años situándose por debajo de los 44 dólares.

Después de este pequeño análisis de la situación a nivel mundial, tendríamos más bases para contestar la tercera pregunta, relacionada con la depreciación del peso: ¿La causa es originada por una mala implementación de políticas públicas del Gobierno Federal? Dar como verdadera a la respuesta de este cuestionamiento sería una total equivocación.

Queda claro que la caída de la divisa mexicana está originada por dos causas, las cuales están alejadas del control del Gobierno Federal. Al contrario, la Comisión de Cambios, constituida por el Gobierno Federal y el Banco de México, ha subastado más de 10,000 millones de dólares en lo que va del año, con el principal objetivo de controlar la depreciación del peso. De esta forma, el cuestionamiento correcto sería: ¿Hasta qué niveles habría llegado el peso, sin la intervención del Gobierno Federal?

@licpepemacias