Alberto Bortoni
Agencia Reforma

Los autos más caros no son los que tienen tecnología de punta, son los que tienen la mejor historia. Coches como el Ferrari 290 MM de 1956 que RM Sotheby’s va a subastar este 10 de diciembre en Nueva York.
Un Ferrari de la década de los cincuentas es por sí sólo una pieza altamente coleccionable, pero si el auto es uno construido por Ferrari para que Juan Manuel Fangio compitiera en la Mille Miglia, el auto se convierte en leyenda; una que RM Sotheby’s estima se venderá en más de 28 millones de dólares.
Según la casa de subastas, el Ferrari con chasis 0626 fue construido para Fangio para esta carrera, en donde logró el cuarto lugar global. Este es uno de sólo cuatro 290 MM construidos por Ferrari y fue utilizado no sólo por Fangio, también por Phil Hill y Wolfgang von Trips. En 1957, en los 1000 kms de Buenos Aires el auto logró el primer lugar en manos de Eugenio Castellotti, Luigi Musso y Masten Gregory.
El auto tuvo una muy larga historia en competencias. En 1964 se retiró a la colección privada que perteneció a Pierre Bardinon, uno de los coleccionistas más importantes de Ferrari. Pierre Bardinon conocía bien los modelos de Ferrari y construyó incluso una pista para disfrutarlos en Mas du Clos.
Según la casa de subastas este es el ejemplar en mejores condiciones de los cuatro fabricados por Ferrari. El auto tiene el chasis, la carrocería, motor y transmisión original; además aún siendo un vehículo de competencia, el auto nunca fue chocado.
Evidentemente tiene todo lo necesario para participar en competencias históricas, incluidas la Mille Miglia del próximo año que celebra el 60 aniversario. Sin embargo, sigue siendo un auto que según RM Sotheby’s vale 28 millones de dólares por lo que seguramente las exhibiciones estáticas serán más apropiadas aunque habrá quienes argumentarán que estos autos fueron hechos para competir y no hay nada mejor que verlos en acción.