Pese a que no hay denuncias formales sobre la compra de votos o entrega de dinero por credenciales, ni se percibe anormalidad en la tramitación por extravío en módulos de atención ciudadana tras las elecciones locales del cinco de junio, no se podría negar que haya sucedido, reconoció el delegado del Instituto Nacional Electoral, Ignacio Ruelas Olvera.

Advirtió que el Banco de México reportó un incremento en el flujo de circulante por 34 mil millones de pesos durante la época de campañas en los 14 estados donde hubo elecciones, lo que aún no es posible explicar.

“No te dire que no es cierto, pero las autoridades de impartición de Justicia, la FEPADE y el propio INE, requieren de denuncias que puedan probarse objetiva y materialmente, y no hay denuncias”.

¿Tendría que averiguarse el origen de ese dinero y a dónde fue? Creo que es necesaria una revisión económica como lo plantea Thomas Piketti, es un tema importante al que hay que dedicarle tiempo sobre porque el pobre recibe dinero y se le diluye, mucho más rápido que al que concentra riqueza.

Ruelas Olvera señaló que el reporte del Banco de México es grave y obliga a una profunda reflexión sobre el porqué del flujo de efectivo, cuando la situación económica no corresponde a ese dinamismo, tomando en consideración que el monto supera por mucho el financiamiento público que se destina a partidos políticos durante las campañas.

Argumentó que el incremento de circulante durante los meses de abril y mayo en Aguascalientes tiene su justificación en la celebración de la Feria Nacional de San Marcos, por lo cual debe buscarse la respuesta de que sucedió en la mitad del país que tuvo proceso electoral.

Consideró que no se trata de un tema de fiscalización,  sino de una reflexión. ” No puedo entender ese circulante de 34 mil millones cuando ves los índices de pobreza y desigualdad, y vemos una política fiscal donde la preocupación más grande es el abatimiento de la pobreza, pero no la concentración de ésta”.