Minerva Castellanos
Agencia Reforma

Desde el momento en que se ingiere algún alimento, éste inmediatamente se relaciona con la cantidad de azúcar que se presenta en la sangre, por lo que es importante para los diabéticos seguir un plan de alimentación adecuado para prevenir infartos, retinopatía, neuropatías y otros problemas vasculares.
“Uno de los pilares para controlar la diabetes es seguir un plan apropiado de nutrición, ya que todo lo que una persona consume se convierte en glucosa siendo ésta lo que alimenta a todas las células de nuestro organismo”, indica la nutrióloga Leticia María Hernández.
Aunque no existe una dieta genérica para acabar con esta enfermedad, sí hay maneras de controlarla.
Para ello, expertos recomiendan seguir un plan de alimentación que cumpla con la ingesta adecuada de macronutrientes (proteínas, carbohidratos y grasas) con el fin de mantener un óptimo estado de salud, y un balance en los niveles de glucosa en la sangre.
“El método que las personas con diabetes utilizan siempre debe ser individualizado, ya que se tienen que considerar varios factores como: el sobre peso y obesidad, su actividad cotidiana, su actividad física, sus tiempos de comida y en dónde los realiza, etc.”, explica Hernández.
Según la especialista, para las personas con diabetes tipo 1 en donde su tratamiento es con insulina, la forma más práctica para llevar la dieta es mediante el conteo de carbohidratos, mientras que para las personas con tipo 2 “el plato del buen comer” es una estrategia utilizada para entender los porcentajes que deben ingerir de cada grupo de alimentos.
“Una persona con diabetes puede comer de todo lo que se acostumbra en su casa, lo único que varía es la disminución de la porción de aquella preparación o alimentos que por su contenido tenga azúcar, como cereales refinados o grasa en grandes cantidades que ocasionen que se eleven los niveles de glucosa”, señala la experta.

Más que una dieta, es un estilo de vida
Además de seguir el tratamiento médico que se le indica a cada paciente, la alimentación y la actividad física complementan los tres elementos que garantizan que el balance de glucosa se acomode dentro de las cifras deseadas, la cual se comprueba con un examen de laboratorio.
“A la diabetes mellitus hasta el día de hoy no se le ha encontrado una cura”, explica Hernández.
“Se cuenta con una gran variedad de alternativas médicas para su control y para evitar complicaciones, pero el tratamiento conjuntamente con la dieta y la actividad física es y será un nuevo estilo de vida que tendrá que mantener para asegurar un buen control glucémico, y por lo tanto una mejor calidad de vida”.
En cuanto al ejercicio, la especialista dice que la actividad deberá de ser mayor a 30 minutos por lo menos tres veces a la semana, ya que ayuda a gastar la energía que proporcionan los alimentos y de esta manera balancear los niveles de azúcar en la sangre.
Así mismo existen otras alternativas para prevenir los problemas macro y micro vasculares que pueden afectar al paciente.
“Es importante que acuda cuando menos una vez al año con un oftalmólogo a una revisión de fondo de ojo, con el dentista para la limpieza rutinaria cada 6 meses y así evitar infecciones bucales, con el podólogo para que le enseñe el cuidado de los pies y a cómo cortarse las uñas sin riesgo a ocasionar infecciones o uñas enterradas”.

Si hay tendencia
Las personas que tienen antecedentes familiares directos como padres, abuelos o hermanos con diabetes, es importante que desde un principio aprendan a modificar su estilo de vida.
“Esto se logra consumiendo alimentos que no tengan gran cantidad o carga glucémica como harinas refinadas, alimentos procesados que contengan carbohidratos y/o grasas saturadas o trans; ingerir agua (8 vasos diarios) y no refrescos carbonatados”, recomienda Hernández.
En caso de padecer de obesidad o sobrepeso, la especialista aconseja acudir con un nutriólogo para que le realice un plan de alimentación y pueda bajar su peso al ser un factor importante para el desarrollo de diabetes mellitus.

Otras recomendaciones

  • Tener cuidado con los productos comerciales que están hechos con sustancias bajas en calorías, porque el Sorbitol utilizado para su elaboración causa problemas gastrointestinales como dolor y diarrea.
  • La mayoría de los productos bajos en azúcares tienen grandes cantidades de grasas por lo que se tiene que leer el etiquetado nutrimental para asegurar que su contenido de grasa y carbohidratos sea bajo.
  • Las bebidas energizantes no deben ser utilizadas por personas con diabetes ya que tienen gran cantidad de minerales que causan problemas renales, y además contienen grandes cantidades de azúcar.