Estancias infantiles subsidiadas por el Instituto Mexicano del Seguro Social, no reciben niños con discapacidades severas no por un tema discriminatorio, sino porque el personal no cuenta con la capacitación para brindarles la atención que requieren. A fin de poder ser inscrito, el menor debe ser valorado por un médico quien dictaminará si su discapacidad entra en el rango de las admitidas por el sistema, explicó Raquel Salazar Ibarra.

“Dependiendo el tipo de discapacidad, el Seguro Social tiene su normativa, se tiene que valorar mediante un examen médico, y si se indica que puede estar aquí, no hay problema para inscribirlo”, manifestó la directiva.

Destacó que los pequeños que tienen algún retraso leve de lenguaje, con pie plano o pequeñas dificultades para ver, puede ser admitido, sin embargo, si su discapacidad es mayor, no puede ser inscrito en instituciones como éstas, sino en alguna donde se dediquen al cuidado de pequeños con condiciones más severas.

“Si el niño entiende indicaciones, camina, y se desenvuelve con normalidad, sí lo podemos recibir”, agregó.

Explicó que en algunos casos, los padres de familia se dan cuenta de que su bebé tiene alguna discapacidad, hasta que es valorado por el médico con la pretensión de que pueda ser inscrito en alguna estancia infantil del IMSS.

“Aquí se les hace un examen de agudeza visual, porque suele ser un problema progresivo y muchas veces los padres se dan cuenta cuando su hijo empieza a tener problemas para estudiar”, refirió.

Finalmente, indicó que el personal con el que cuentan las estancias infantiles IMSS, está totalmente capacitado para el cuidado de los menores; explicó que antes de ser contratados, se les realizan diferentes exámenes, entre ellos el psicométrico para tener certeza de que cuentan con las habilidades necesarias para brindarles atención a los niños.