Son hijas de Dios

Las hermanitas Antonella y Miranda llegaron a este mundo hace unos cuantos meses, colmando de alegría y bendiciones el hogar de la familia Loperena Valdez.
Ahora, sus padres manifestaron su gratitud a Dios, primero por tener entre sus brazos a este par de hermosas niñas y después por permitirles presenciar su bautizo.
La capilla San Juan Pablo II fue el recinto sagrado donde las hermanitas recibieron la gracia del primero de los sacramentos, ante la presencia de sus orgullosos papás y padrinos, quienes oraron por la salud y bienestar de ambas pequeñitas.
Emotivo fue el momento en el que, Antonella y Miranda, fueron llevadas a la pila bautismal para ser bañadas con el agua del Río Jordán.
Momentos antes, sus papás y padrinos se comprometieron ante Dios a ser para ellas ejemplo de fe, por lo que pidieron al Creador, les conceda la gracia de ser guía de amor y esperanza.
Asimismo, prometieron cuidar de ellas hasta el final de sus días y acompañarlas en los momentos que ellas más lo necesiten.
Al final, el sacerdote bendijo a la familia Loperena Valdez, no sin antes felicitarla por el bautizo de ambas bebitas.