Para Alejandrina García Soto y Luis Antonio Carreón González, la vida matrimonial ha comenzado y la emprenderán gracias al amor que los une.
Es por ello que acudieron al templo de San Antonio de Padua, para recibir la bendición y la imposición del séptimo de los sacramentos.
Al recinto sagrado los acompañaron sus padres, Guadalupe González Chávez y Martín Carreón Mora, por parte de él, al igual que Marcos García Terán y Hermelinda Soto Moreno, por parte de ella para, con su venia, atestiguar los esponsales entre sus hijos.
Lo padrinos de la boda fueron Dulce Rocío García Soto y Ricardo Carreón González, quienes velarán el camino espiritual que la pareja recorra, con la encomienda de que el matrimonio rinda buenos frutos.
El salón Los Cascabeles fue el lugar ideal para que, ya como esposos, Alejandrina y Luis Antonio pudieran celebrar su enlace, rodeados por sus familiares y amigos más cercanos de quienes recibieron múltiples muestras de cariño.