CDMX.- “No lo olviden, somos los malos”, suelta Deadshot (Will Smith), en un momento de Escuadrón Suicida.
La película, que se estrena hoy a nivel nacional, es el primer intento en la nueva oleada de cine superheroico de hacer a aquellos que suelen ir contra la ley los personajes con quienes el público va a empatizar.
“Es casi como una extraña suerte de liberación psicológica”, dice Smith en una entrevista proporcionada por Warner Bros. “Creo que se podría decir que los supervillanos te dan permiso para disfrutar ser malo, sólo por un minuto”.
El cineasta David Ayer (Corazones de Hierro) dirigió y escribió la nueva aventura del universo de DC Comics, rodada con un presupuesto de 175 millones de dólares en Toronto y Chicago.
El largometraje, inspirado en el comando de malosos creado por John Ostrander en 1987, sigue a una bola de inadaptados y encarcelados villanos que el gobierno estadounidense agrupa para realizar misiones imposibles… con el premio de reducción de condenas.
Allí están, además del mercenario Deadshot, la ex psiquiatra y enloquecida Harley Quinn (Margot Robbie), el fiero asesino Boomerang (Jai Courtney) y el pandillero con piropoderes El Diablo (Jay Hernandez), entre otros.
Todos son dirigidos, por decisión del gobierno, por Rick Flag (Joel Kinnaman) y su guardaespaldas, la letal Katana (Karen Fukuhara). (Staff/Agencia Reforma)