Sin concesiones

CIUDAD DE MÉXICO.- Tessa Ía no busca complacer a nadie, ni como una actriz con presencia internacional ni ahora que debuta como cantante.
Así lo asegura la protagonista de la aclamada cinta Después de Lucía, por la que su director, Michel Franco, ganó el premio de la sección Una Cierta Mirada en el Festival de Cannes en 2012.
“Jamás pensé en escribir canciones. Yo escribía en mis libretas y poesía. Con un ukulele (que le regalaron en 2014) comencé a ponerle música a mis poemas y algo empezó a cosecharse y a nacer”, afirma.
Explica que más que hacer a un lado la actuación, encontró en la música otra forma de seguir creando.
“La gente en el mundo de la actuación quería que tuviera la carrera que ellos querían. Pero si yo no quiero hacer una película, no tengo por qué hacerla.
“Si puedo escribir y sacar un disco, o si decido dejar eso y dedicarme a pintar en los Himalayas, me gusta pensar que puedo hacerlo, que no tengo límites y que siempre me estoy descubriendo”.
En su madre, la actriz Nailea Norvind, afirma, ha tenido siempre una guía.
“Me dice que no me deje limitar y que no me deje etiquetar. Que aunque la gente me diga que soy actriz, no solamente soy actriz. Que soy un ser humano que tiene la necesidad de crear para los demás y para mí”, cuenta.
Prueba de ello es que promueve su álbum con una imagen en la que aparece besándose a sí misma.
“La imagen va perfecta con la letra de mis canciones. Las letras son diferentes. Hay unas que son más agresivas, otras que son más ‘sweet’, pero van mano a mano con la imagen, que es muy dulce, muy fresa, pero obviamente hay algo que te mueve”, dice.
(Raymundo Zamarrita/Agencia Reforma)