Si tu hijo prefiere cereales y alimentos dulces y evita los vegetales o a la carne, es probable que hayas cedido a la tentación de alimentarlo con lo que pidió “con tal de que coma”.
Seguir con esta práctica puede poner en riesgo a tu hijo de padecer sobrepeso u obesidad, pero aún es tiempo de enseñarle hábitos alimenticios saludables, coinciden especialistas.
Empieza por controlar la situación, domina la angustía o la culpa que te provoca que tu hijo no coma, señala Alejandro Beltrán, miembro de la Sociedad Psicoanalítica de México.
Estos sentimientos hacen del papá o la mamá presa fácil de los chantajes de los pequeños, apunta.
El segundo paso, aconseja, es fijar limites. Si tu hijo se niega a comer lo que se le preparó, retírale el plato de la mesa y no cedas a sus antojos.
“No le va a pasar nada, pero las mamás creen que si no come ese día se va a morir o se va a enfermar y son malas madres. Entonces dejan que coman galletas o le preparan un hot dog.
“No hay que pelearse con él, hay que aclarar que no va a comer nada hasta la cena, y seguramente a esa hora comerá lo que se le preparó porque tiene hambre”, aseguró el psicoanalista.
Considera que un niño come porciones menores a las de un adulto, no los obligues a comer de más.
Si definitivamente no quiere comer, quizá presente un problema mental o físico que hay que atender.
No olvides que quien debe decidir el menú de la casa son los adultos; los niños pueden participar, pero con base en las reglas fijadas por los padres.
Sin embargo, un estudio de la UAM Xochimilco reveló que cada vez más los niños son los que deciden qué comer.
“Observamos en el trabajo de campo que los niños son los que deciden que se come principalmente en función de sus gustos y aversiones”, indicó Mónica Bertrán, investigadora a cargo del Programa de Alimentación del Departamento de Atención a la Salud de la UAM-Xochimilco.
Los expertos aseguran que esto se debe a la dificultad que tienen algunos padres de poner límites.
“Pareciera que hay una renuncia de los padres por cumplir sus funciones de guías de límites.
“Las madres delegan por aquello que es más fácil y menos desperdicio, que es lo que les gusta a los niños. Están atravesadas por una multiplicidad de responsabilidades y no tienen tiempo ni ganas de estar discutiendo con los niños, entonces le dan lo primero que se coma, que es lo más fácil, lo más grasoso y azucarado”, advirtió Beltrán.
De acuerdo con los expertos, otra razón por la que los papás ceden es porque están confundidos sobre lo que es saludable y lo que no lo es.
Ante ello, recomiendan pedir asesoría del pediatra y el nutriólogo e incluso apelar a su sentido común.
Los especialistas indicaron que es fundamental que papás se alimenten de manera saludable y pongan el ejemplo.