Veronica Gascón
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 4-Jul .- De acuerdo a cifras y cálculos oficiales las personas que perciben un salario mínimo en el país ascienden a 7 millones, entre formales e informales, sin embargo muchos de ellos obtienen más ingresos, pero para pagar menos impuestos y cuotas al seguro social, cotizan con un salario menor, en detrimento de sus ahorros, pensiones e incapacidades.
En un supuesto esquema ganar-ganar, el patrón no paga las cuotas patronales, ni impuestos a la nómina, entre otros. Y el trabajador no paga ISR ni cuotas obreras al IMSS, pero en realidad afecta al trabajador en su pensión y jubilaciones, y en el  caso de una incapacidad temporal o permanente el salario con el que se calcula el pago de sus incapacidades es el que se registró en el IMSS.
Éste es un esquema de trabajo que le pareció conveniente a Ramón Aguilar, quien labora como vendedor freelance. Sus comisiones varían mes con mes y calcula que sus ingresos ascienden a 30 mil pesos. No obstante, el patrón le sugirió registrarlo ante el IMSS con el mínimo que son 73.04 pesos diarios, es decir, 2 mil 191 pesos mensuales y darle el resto “por fuera”.
“Parece que conviene al principio, pero eso afecta a mi cuenta de Afore, ya que no puedo ahorrar casi nada, además tampoco tengo posibilidad de juntar para un crédito de vivienda”, advirtió.
Es por ello que ha decidido hacer aportaciones voluntarias a su Afore, aunque no puede hacerlo de forma regular.
Expertos opinan que la subcotización tiene mayor impacto en empresas más grandes y en puestos mejor pagados y no sólo en pequeños negocios, de carácter informal.
Miguel Reyes, director del Observatorio del Salario, señaló que no se tiene un cálculo certero de los afiliados al IMSS que falsean información sobre sus percepciones salariales, pero estimó que a nivel de escolaridad superior y si el empleo se realiza en empresas con más de 250 empleados, mayor es el nivel de subestimación salarial.
“Hay como una connivencia entre el empresario y el trabajador para declarar menos. Al empresario le conviene porque paga menos cuotas obrero-patronales. Y el trabajador lo acepta porque el ingreso corriente que recibe es mayor que lo que podría recibir con la cotización real y también paga menos impuestos”, explicó.
Añadió que la mayoría de los patrones, aunque estén asegurando a sus colaboradores, reportan menos y los ubican por debajo de 3 salarios mínimos.
De ahí que del total de cotizantes en el IMSS, alrededor del 62 por ciento se encuentran entre 1 y 3 salarios mínimos, por lo que hay una subcotización importante.
“Lo que hacen los empresarios es afiliar al IMSS con un salario bajo y lo demás por fuera. Es una práctica generalizada”, describió.
Para Carlos Lozano, presidente del Colegio Nacional de Actuarios, hay estimaciones donde se percibe que la subcotización es mayor en edades jóvenes a diferencia de las personas que se encuentran en una edad de retiro.
“En las primeras edades hay cambios, hay brincos y cuando están de un lugar a otro para encontrar su lugar, esto (el retiro) se convierte en una segunda prioridad o tercera. Lo importante es resolver el corto plazo”, señaló el experto.
Afirmó que han sabido de casos de empresas que pagan un salario mínimo y con otros mecanismos completan los ingresos del trabajador, lo cual puede considerarse una elusión fiscal.
“La gran mayoría quiere ahorrar dinero, o supuestamente ahorrar dinero, con lo cual sí tienden a estar cubriendo entre 1 y 2 salarios mínimos. Hay muchas empresas serias de outsourcing pero otras que no lo son y utilizan estas prácticas para reducir los costos. Le están causando un daño al trabajador”, afirmó Lozano.
Consideró que también en empresas formales se da esta situación para reducir costos, aunque la consecuencia vendrá para el trabajador en el largo plazo.