Thelma Gómez Durán/MCCI*
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 18-Jun .- Entre 2013 y 2017, un empresario ha sido el gran ganador de los concursos de la CFE para la compra de medidores en México.
Su nombre: Carlos Peralta Quintero, presidente y director general de Grupo IUSA. Mediante una fórmula en la que dos empresas simulan ser competidoras, Peralta ha obtenido contratos por 11 mil 833 millones de pesos de la Comisión Federal de Electricidad en ese periodo, según una investigación de Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI).
Para ello, ha usado a empresas de IUSA y a Controles y Medidores Especializados (Conymed), firma encabezada por Andrés Tort Rivera, hermano de su esposa, Mariana Tort Rivera.
Conymed se constituyó el 28 de septiembre de 2011, pero fue hasta 2013 que comenzó a participar -y a ganar- en las licitaciones convocadas por la Gerencia de Abastecimientos de la CFE, encargada de la compra de watthorímetros o medidores.
Su fórmula ganadora fue sencilla: empresas de Grupo IUSA y Conymed presentaban ofertas en partidas diferentes de las mismas licitaciones, de manera que no había competencia entre postores, y ambas resultaron ganadoras.
Así sucedió durante los últimos cinco años.
Andrés Tort Rivera aparece como apoderado legal de Conymed y fue representante de Gas Padilla y de USA Gas Huehuetoca, filiales de Grupo IUSA.
Además, comparten domicilio en Paseo de la Reforma 2608, Colonia Lomas Altas, Ciudad de México.
Sin embargo, Estéfano Conde, director de Relaciones Institucionales de Grupo IUSA, niega que Conymed forme parte del conglomerado.
“Es una empresa que tiene una licencia expedida por IUSA. Es otro fabricante de medidores (…) Es una licencia de tecnología de fabricación de equipos. El medidor que fabrica esta empresa es un medidor que IUSA no fabrica; es un medidor bifásico”, explicó.
Conde negó conocer al apoderado legal de Conymed, Andrés Tort Rivera, aun cuando se trata del hermano de la esposa de Peralta.
Al ser consultada por MCCI, la CFE rechazó beneficiar a alguna empresa en sus fallos y dijo que adjudica sus contratos a las empresas que cumplan con las mejores condiciones de precio, calidad, financiamiento y oportunidad.
La investigación reveló que, al menos entre 2013 y 2016, los intentos de otros participantes por entrar al negocio de los medidores fracasaron.
Tal fue el caso de Electrometer de las Américas, que pujó en concursos desde 2012, pero ese año fue descalificada porque supuestamente la patente del producto que pretendía comercializar pertenecía a IUSA.
En años siguientes, IUSA y Conymed se repartieron las partidas de licitaciones.

*Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad