Noé García Gómez

El pasado miércoles 19 del presente mes, la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación analizó, discutió y resolvió el asunto de la elección de gobernador en Aguascalientes. Un debate interesante donde los magistrados vertieron sus opiniones sobre las implicaciones de los actores que se involucraron en la contienda electoral. En síntesis la sala por una mayoría de cuatro votos a favor (incluido el del Presidente de la Sala) y dos en contra, decidiendo que el proceso electoral y los resultados en Aguascalientes eran válidos. El alegato de la supuesta intervención de representantes de la iglesia no fue relevante para favorecer o perjudicar a algún candidato, dijo el Tribunal Electoral.

Por lo que el Tribunal declaró la validez y nombró a Martín Orozco Sandoval como Gobernador Electo del Estado de Aguascalientes para el periodo 2016-2022.

Si bien la mayoría preveía la ratificación de los resultados, hay quien se dedicó dolosamente a especular, para generar incertidumbre o inestabilidad. Para evitar otro periodo (por corto que sea) que dé pie a los especuladores, es necesario asumir posiciones de amplitud política y democrática.

Estamos a 39 días para la toma de posesión que se realizará el 1 de diciembre, tiempo indispensable y valioso para que tanto Gobernador en Funciones y Gobernador Electo se reúnan las veces que sea necesarias de manera bilateral y con sus equipos para ir más allá del formalismo de un acto de entrega recepción; sino que se genere una sana dinámica de transición política y de gobierno que sea más enriquecedora, de mayor provecho y en benefició para Aguascalientes y su sociedad.

¿Por qué lo digo? Si bien en las bases publicadas para la entrega recepción establece el día 30 de noviembre para iniciarla, y estable que desde el 1 de noviembre se conformará una Comisión de Transición integrada por un máximo de 10 miembros, teniendo igual número de representantes   nombrados por el Gobernador y el Gobernador Electo, respectivamente. Es fundamental que se aproveche el tiempo, para no solo hacer un acto formal de actas, sino también se puedan encontrar coincidencias y reflexiones de la experiencia acumulada del gobernador Carlos Lozano con la visión y proyecto que pretende el Gobernador Electo Martín Orozco.

Toda transición política, se basa en uno de los axiomas que la política establece: “el poder no es propiedad de ningún partido, grupo, familia o persona. Por el contrario, es un recurso compartido colectivamente, transitorio, transferible por medio del sufragio universal y reformulado por la dialéctica política formal”. En el caso de nuestro Estado ya están dadas las condiciones legales, lo que se requiere es la voluntad política para trascender de la entrega-recepción al acto de una transición política y de gobierno enriquecedora.

Los gobiernos democráticos avanzados, han logrado altos estándares de progreso y desarrollo sostenible, aceptando el cambio en el poder como factor vital de avance hacia la modernidad para lograr crecimiento, progreso individual y colectivo de la sociedad de pertenencia.

La clave fundamental en la transición política en democracia, se basa en la tolerancia a la alternancia política y la actuación de la sociedad civil, garante de la formación de la voluntad ciudadana y equilibrio en la dinámica política. En estos tiempos, debe privar la sensatez y la convicción de que mediante el consenso y la concertación se aprovecharán las fortalezas para forjar un mejor proyecto.

Donde se pueda dar continuidad a algunos de los proyectos exitosos o donde se ponga a disposición información fundamental para consolidar los que se piensan implementar por parte del Gobernador Electo.

En el caso de Aguascalientes, los implicados son políticos profesionales, que se han destacado por su voluntad de servir a México y Aguascalientes, tengo la seguridad que las líneas escritas aquí están de más, pues seguramente ellos ya están en esa visión, pero no quise dejar pasar la oportunidad para externar que hoy en Aguascalientes se puede actuar con una forma de hacer política diferente a la que nos tienen acostumbrados.

Para finalizar a nosotros como sociedad no nos resta más que dar un voto de confianza y estar vigilantes del acontecer político y de gobierno en nuestro estado, ya que es una acción fundamental para una construcción de ciudadanía participativa.

Twitter: @noeg2