En lo que va del año, Aguascalientes acumula ya 35 robos de identidad por parte de la delincuencia que ha sustraído, de diversas maneras, la información financiera de personas en cuentas bancarias y de inversiones, chequeras, cuentas de depósito, datos personales, denunció ayer el subdelegado de la Condusef, Ignacio Villanueva Chávez.
Al urgir a los usuarios de servicios financieros a consultar el buró de crédito cuando menos dos veces al año, el funcionario federal señaló que esta medida permitiría detectar si en el historial crediticio existe un mal comportamiento a razón de que alguien más contrató créditos a su nombre, por una identidad robada.
El subdelegado de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de los Servicios Financieros aseveró que este delito va a la alza en Aguascalientes y en todo el País, razón por la cual se deben extremar precauciones por parte de la ciudadanía.
En entrevista con El HERALDO, el funcionario de la Condusef subrayó que cada vez que se detecta un robo de identidad se procede de inmediato la queja, a la reclamación, se abre un proceso conciliatorio con la institución financiera involucrada y el usuario presenta su denuncia ante el Ministerio Público.
Una vez aclarada la suplantación de identidad, la institución financiera que otorgó el crédito reconoce, en la mayoría de los casos, que hubo un robo de identidad, pues no coinciden los documentos originales del cuentahabiente con respecto a los presentados apócrifamente por los delincuentes, razón por la cual se libera del crédito al reclamante.
Si bien, apuntó que las instituciones financieras afectadas mantienen las denuncias correspondientes ante el Ministerio Público.
El funcionario detalló que los delincuentes se encargan de allegarse de copias de las credenciales de elector y pasaportes, cuentas bancarias y de inversiones, chequeras, cuentas de depósito, datos personales e información diversa, suplantado la personalidad de los verdaderos propietarios y acuden a instituciones financieras, empresas comerciales y a todos aquellos lugares en que se les puede otorgar un crédito.
Al cabo del tiempo, la persona que robo la identidad de otro simplemente no paga el crédito, lo que se refleja en un buró de crédito.
En la mayoría de los casos, es evidente que la persona que acudió a la institución financiera no corresponde a la identificación y datos personales originales de la persona que posteriormente reclama ese crédito, a quien se le desliga del mismo y se le modifica su historial crediticio al anotarse que ese caso se derivó de un fraude cometido por personas distintas al usuario.
Sin embargo, aclaró que los procesos de investigación de robos de identidad son largos y requieren de mucho tiempo, donde el usuario financiero normalmente batalla al ir entre las diversas instituciones hasta que llega a la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de los Servicios Financieros, para que se dé el proceso que tarda meses.
Por último, el funcionario de la Condusef insistió en la necesidad de crear cultura financiera entre la población y ello implica solicitar información de la situación personal en el buró de crédito, cuya acción permitirá detectar alguna situación irregular y proceder a su corrección en tiempo y forma.
Cuando una persona sabe su situación crediticia en buró de crédito, le permite aprovechar oportunidades para comprar algún bien mueble o inmueble, pero sobre todo estar claro.