Las personas no sólo heredan bienes, sino también deudas, por lo que los legatarios deben “ponerse a mano”, en caso necesario. En créditos hipotecarios, como normalmente se paga un seguro, al morir el acreditado se acaba la deuda, por lo que las familias deben cerciorarse de que el despacho de cobranza que les exige el pago es genuino y no dejarse sorprender.

El abogado Arturo Orenday González explicó que de acuerdo al artículo 1194, del Código Civil del Estado, “herencia es la sucesión en todos los bienes del difunto y en todos sus derechos y obligaciones que no se extinguen por la muerte”.

En tanto el artículo 1195, establece que la herencia se difiere por la voluntad del testador o por disposición de la ley, es decir cuando no se deja testamento, por lo que la primera se llama testamentaria y la segunda legítima.

Precisó que en el artículo 1197, se señala que el heredero adquiere a título universal y responde de las cargas de la herencia hasta donde alcance la cuantía de los bienes que hereda.

Si el difunto dejó deudas bien documentadas, los herederos deberán cubrirlas, hasta donde sea posible, de acuerdo a los bienes que reciba, la pareja, las y los esposos, los hijos, u otras personas.

Cuando las deudas son de palabra, resulta difícil que las cubran los herederos, aunque estén informados de ello, aquí es más cuestión de moral, que legal.

Reiteró que se heredan derechos y obligaciones y de esto debe estar conciente la familia, para que después no vengan las sorpresas, que con los bienes materiales que suponían para el disfrute de ellos, deben cubrir adeudos a Hacienda o a cualquier otra instancia o persona.

En el caso de los créditos hipotecarios, hay que leer bien el contrato, porque en su mayoría, el acreditado paga un seguro, y al morir, se cancela la deuda, máxime si es con un banco, porque ellos nunca pierden.

Las familias deben asesorarse, para que tomen la mejor decisión y evitar que alguien los engañe, para sacar provecho de la situación, recomendó el profesionista.