El médico especialista en urgencias médico quirúrgicas, Ricardo Cruz Silva, apuntó que se atiende un importante número de pacientes que sufren caídas de su propia altura, principalmente por lesiones traumatológicas, sin embargo, es poco común que se busque atención inmediata cuando se trata de contusiones, a nivel neurológico pueden implicar consecuencias fatales.
“En esta temporada de vacaciones hemos recibido una importante cantidad de pacientes golpeados, por caídas en el hogar, contusiones por bajar las escaleras; ahora con las lluvias por el hecho de estar mojado, tuvimos algunos pacientes que resbalaron. Sobre todo quienes llegan al hospital no son personas jóvenes, sino los adultos mayores, porque las caídas de su propia altura pueden condicionar principalmente fracturas de cadera, o lesiones craneales”, detalló.
El galeno indicó que en el caso de fracturas de cadera, son muy evidentes, ya que las personas dejan de caminar, o tienen una marcha difícil y con mucho dolor, por lo cual recurren rápido a recibir atención médica, cosa que no sucede cuando presentan alguna contusión en la cabeza.
“Se golpean en la cabeza y esperan a ver cómo reacciona la persona; estos golpes pudieran presentar complicaciones graves por lo que es importante vigilar algunos datos como el que haya perdido el estado de alerta, es un dato clave para ameritar una evaluación médica; independiente del tiempo durante el cual haya ocurrido, si presentó náusea o estuvo vomitando, son condiciones que ameritan una evaluación”, recalcó.
El urgenciólogo agregó que es importante observar también las alteraciones visuales, como el hecho de que el paciente diga que ve borroso, oscuro o que no ve durante un periodo de tiempo cualquiera; casos en los que se recomienda acudir de inmediato al nosocomio.
“Estas condiciones son datos de alarma neurológicos, que nos obligan a mantener al paciente en un periodo de observación variable y a utilizar algunos recursos adicionales; tenemos algunos pacientes en los extremos de la vida, niños muy pequeños o adultos mayores, que aún cuando no presenten ningún síntoma, en muchas ocasiones es necesario hacer una tomografía para darnos cuenta si existe o no una lesión cerebral, porque pueden empezar con sangrado que puede progresar en los siguientes días o meses, generando lesiones graves e incluso que ameriten cirugía”, explicó.
Finalmente, Cruz Silva negó que se deba evitar que las personas que sufren golpes en la cabeza se duerman, lo cual es un mito muy común, pues dijo que esto es relativo, ya que si los golpes ocurren durante la noche, fisiológicamente se tendrá somnolencia.