Jesús Alejandro Aizpuru Zacarías

Con los sucesos de los últimos días me ha surgido la siguiente interrogante: ¿Porqué cuando los funcionarios no cumplen con sus obligaciones, ya sea por negligencia o incompetencia se mantienen en el cargo?.

El mantenerse en el cargo a pesar de demostrar que les queda grande el paquete, parece una costumbre de la clase política, excusas existen muchas, y desde que se inventaron los pretextos pues se acabaron los … Sin embargo, resulta lamentable ver como todos esos funcionarios corruptos, incompetentes o negligentes, prefieren continuar en el puesto, sin importarles el daño que le causan a la ciudadanía e inclusive a sus jefes directos. El problema no termina en la decisión de los funcionarios de continuar con la encomienda, creo que es un problema que también afecta a los jefes de éstos, quienes al no recibir las renuncias deberían despedirlos por no cumplir de manera adecuada con las obligaciones de los cargos que ocupan.

El mejor ejemplo de lo anterior es el caso de Miguel Ángel Osorio Chong, quien ha manifestado públicamente que se mantendrá en el cargo porque “Las crisis no son para renunciar, sino para enfrentarlas” éste argumento desde mi punto de vista carece de todo sentido, cuando esa crisis fue provocada por él mismo, y a pesar de eso decide mantenerse en el cargo, sin importar el daño político que le causa directamente al Presidente Peña.

Otro ejemplo es el caso de Gabino Cué, el Gobernador de Oaxaca quien la semana pasada, ante los legisladores federales, manifestó que su gobierno no puede con la sección 22 de la CNTE y que no cuenta con la capacidad para hacer cumplir la ley; literalmente reconoció que le quedó grande el paquete como gobernante y de nueva cuenta me surge esa interrogante ¿si no pueden porqué no renuncian? ¿qué acaso al tomar protesta como Gobernador no fue que manifestó cumplir y hacer cumplir la ley, y si no lo hiciere que el pueblo se lo demande? creo que es evidente la incapacidad para hacer cumplir la ley, y la demanda de su pueblo por su incompetencia.

Por último, creo que como ciudadanos debemos exigir a todos nuestros funcionarios que cumplan a cabalidad con la responsabilidad encomendada, o bien que abandonen el cargo por su demostrada incompetencia, no es justo que reciban un salario cuando no son capaces de cumplir con las obligaciones propias de su encargo, probablemente el no contar con la capacidad para lidiar con la problemática gubernamental sea un problema que puede afectarnos a cualquiera de nosotros, inclusive varias situaciones pueden superar nuestras capacidades, al final somos humanos, lo que no es posible es que aún reconociendo esas incapacidades y dando muestra de la incompetencia nos aferremos a continuar en el cargo sin importar los daños que se generen, esa soberbia es y será siempre la que más afecte al estado.

Como es costumbre, agradezco el favor de su lectura y los espero una vez más, la próxima semana.