Embargar el salario a los trabajadores por deudas de carácter mercantil, es constitucional, así lo ha dejado en claro la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y desde hace dos años se han formulado peticiones para embargar salarios en estas condiciones, informó el magistrado presidente del Poder Judicial, Juan Manuel Ponce Sánchez.

Indicó que si bien este tipo de requisas no son comunes, porque representan apenas el tres por ciento del total de las solicitudes de embargos, las peticiones sí se han generado por adeudos a casas comerciales, y en general, por adeudos a terceros.

“En lo personal no comparto el criterio que da sustento a la enajenación del salario por deudas con terceros, sin embargo, lo debemos respetar” en la medida en que el máximo órgano de justicia en el país, adoptó tal criterio, afirmó.

La embargabilidad del salario es muy importante, la Ley Federal del Trabajo establece la posibilidad de que se pueda embargar, pero sólo se permite en aquellos casos de pensiones alimenticias, descuentos a salarios de trabajadores, deudas con patrón, errores o pagos hechos por error al trabajador, deudas con Infonavit, Fonacot, cuotas sindicales, aportaciones a cajas de ahorro, sociedades cooperativas, fuera de ellos la LFT no establece ninguna otra posibilidad.

“La SCJN, al interpretar la Constitución y la Ley Federal del Trabajo, llegó a la conclusión de que sí era factible embargar salarios por deudas de carácter mercantil o deudas de carácter civil, una interpretación que en lo personal no comparto, pero que a nosotros nos resulta obligatoria; es importante proteger la subsistencia del trabajador, debemos entender que el salario sin lugar a dudas es la prestación más importante que percibe un trabajador por motivo de su trabajo, y el que garantiza la subsistencia de él y la de su familia”, destacó.

Por tanto, el salario es la prestación que tiene el mayor número de normas que buscan protegerlo, sin embargo, la Corte estableció que “el salario también podía embargarse, en el fondo lo que se hace es privilegiar el trato comercial hacia terceros, y se está protegiendo a terceros que contratan sobre el importantísimo tema de garantizar la subsistencia del trabajador y su familia; “para la Corte es más importante que cumpla con las obligaciones, antes que subsistir”.

Indicó que por ahora, las solicitudes de embargo a salarios para garantizar el pago de deudas, son muy pocas, apenas el tres por ciento del total de solicitudes de embargo, y dijo que esto es así derivado de dos factores principalmente: uno de ellos, que los abogados aún creen que el salario es inembargable, por tanto no solicitan incluir en la lista de embargos las percepciones salariales, y el segundo factor es porque existe un tope máximo para determinar el embargo, dicho tipo es de hasta el 30% de la cantidad que exceda de un salario mínimo.

Los abogados prefieren señalar y embargar otro tipo de bienes antes que el salario, sin embargo, para muchos, sigue siendo atractivo y como una forma eficaz de presión para recuperar cartera.

Explicó que para ejecutar un embargo salarial, el juez emite una medida precautoria en la que se le instruye al patrón la retención de un monto muy específico y determinado para que, a partir de la fecha en la que se indique, se proceda a tal retención salarial.

La cantidad se deposita en la Secretaría de Finanzas mediante billete de depósito con la regularidad en la que se liquida el salario al trabajador, y una vez que el juez resuelve sobre el fondo de la demanda, determina si el acumulado queda en manos del propio trabajador, o bien, pasa a manos del demandante, dijo.