La ética optimizaría el trabajo gubernamental y legislativo. Víctor Hugo Salazar Ortiz, catedrático e investigador del Departamento de Filosofía de la UAA, señaló que las contrariedades más apremiantes para la sociedad actual son la falta de honestidad, el individualismo y la apatía para involucrarse en la resolución de problemáticas de manera propositiva; añadió que la instalación de comités multidisciplinarios de ética y la participación de filósofos es indispensable en espacios como los legislativos, lo cual posibilitaría analizar los principios y valores que se impregnan en las iniciativas, para favorecer el impulso de prácticas en favor de los demás.

Detalló que también se podría apoyar a juristas en la elaboración de códigos para la regulación de prácticas emergentes, como el uso de tecnologías de comunicación e información en torno al bullying cibernético, o la toma de imágenes para la denuncia, pues estas prácticas podrían dejar de ser un recurso para la defensa y convertirse en sólo un medio de promoción personal; además, su colaboración favorecería al desarrollar una visión crítica y analítica entre los profesionistas en formación, así como la instalación de comités como los de bioética en hospitales u organismos de salud, donde se analiza si lo que se realiza es correcto y bajo qué circunstancias.

Por su parte, Juan José Láriz Durón, jefe del Departamento de Filosofía de la UAA, sostuvo que los problemas relacionados con la falta de responsabilidad, honestidad y rendición de cuentas, están vinculados con la necesidad de fortalecer la ética entre la ciudadanía y los profesionistas, por lo que es urgente la participación activa de filósofos en la docencia y en comités multidisciplinarios que emitan recomendaciones razonadas ante ciertos dilemas y polémicas.

Al respecto, señaló que en la Universidad Autónoma de Aguascalientes se imparte la asignatura de ética en todas las carreras para desarrollar las capacidades de reflexión y análisis en torno a los problemas que podría presentar cada profesión, como los límites o circunstancias por las cuales se podría afectar el secreto profesional en carreras como derecho, medicina o psicología; por lo que de ampliarse estas acciones formativas en instituciones de educación superior y espacios laborales, se impulsaría un actuar más responsable que busque por el bienestar común.

Finalmente, Láriz Durón destacó la formación de calidad que reciben los estudiantes de Filosofía de la UAA, quienes además de conocer principios básicos de ética, desarrollan competencias para impartir clases a otras personas, realizar investigaciones e incidir positivamente en la sociedad al atender problemáticas reales que requieren de una atención urgente.