José de Jesús López de Lara

Integrantes de una célula dedicada al narcomenudeo y que en marzo del 2014 asesinaron a un distribuidor de drogas, fueron sentenciados a 14 años de prisión, tras concluir el proceso penal al que fueron sometidos por el delito de homicidio.
Quienes fueron notificados de la sentencia en su contra, son Diana Carolina, alias “La Diana”; Antonio, alias “El Cuentón” y Francisco Javier, alias “El Guanatos”.
Fue el titular del Juzgado Tercero Penal, quien les dictó sentencia de 14 años de prisión a cada uno de ellos, al ser encontrados responsables del delito de homicidio doloso calificado, cometido en agravio de Erick, alias el “Ese”.
La Fiscalía General del Estado informó que el agente del Ministerio Público presentó los elementos de prueba suficientes, para que el juez determinara la culpabilidad de las tres personas en la muerte de “El Ese”.
Fue el 6 de marzo del 2014, cuando se encontró un cadáver en estado de descomposición de una persona del sexo masculino, en un predio rústico ubicado en el poblado de Las Palomas, sobre la carretera estatal No. 42 que conduce a El Salto de los Salado.
El cadáver había sido quemado, con la finalidad de complicar su identificación.
Hasta el lugar del hallazgo arribaron policías preventivos y policías estatales, así como agentes del Grupo Homicidios de la PME, personal de la Dirección de Servicios Periciales y el agente del MP de Hospitales.
Los restos óseos fueron levantados y trasladados al SEMEFO, donde fueron examinados por médicos legistas, quienes confirmaron que correspondían a un humano.
Fue hasta 5 días más tarde, cuando varias personas reportaron la desaparición de un joven de nombre Erick, quienes señalaron que desde el 1º de marzo del 2014 había salido de su domicilio ubicado en la colonia Estrella, y que desde esa fecha ya no había regresado.
Mediante muestras de ADN que fueron cotejadas, se estableció que el cadáver localizado en Las Palomas, correspondía a Erick.
Cabe destacar, que agentes del Grupo Anti-Secuestros de la PME, realizaron por esas fechas una serie de arrestos de viciosos y personas dedicadas a la distribución de drogas, quienes hicieron comentarios que Erick había sido ejecutado por una mujer apodada “La Diana”, a quien le trabajaba en la venta de “cristal”.
Se descubrió que efectivamente, Erick se dedicaba a la venta de drogas en la colonia Macías Arellano, por lo que las investigaciones se encaminaron hacia la mujer sospechosa.
Asimismo, los policías de Homicidios dieron con el paradero de dos mujeres, quienes aseguraron que el día 2 de marzo, habían visto el cadáver de “El Ese” en la casa de “La Diana”, a quien habían matado por una deuda de drogas.
Las testigos indicaron que no lo reportaron a las autoridades por miedo de que también a ellas las fueran a asesinar.
Los policías ministeriales ubicaron a la sospechosa en un domicilio de la calle Monza, en el fraccionamiento Villas de San Antonio.
Durante varios días montaron un operativo de vigilancia, hasta que finalmente ubicaron a Diana y a un hombre que tenía tatuajes en las manos, cuando abordaban una camioneta Chevrolet S-10 Pick up, modelo 2002, color rojo y placas de Texas, USA.
Los policías ministeriales siguieron a distancia la camioneta y confirmaron que Diana se dedicaba a entregar cargamentos de droga a varios distribuidores, entre ellos a un sujeto apodado “El Cuentón”.
Del mismo modo, se solicitó una orden de cateo que fue concedida por el Supremo Tribunal de Justicia. Lo anterior permitió que un grupo de policías ministeriales, peritos y el agente del Ministerio Público, catearan la casa ubicada en la calle Monza del fraccionamiento Villas de San Antonio, donde descubrieron huellas de sangre en un sillón y que pertenecían a Erick.
Con esta información, el juez Tercero Penal giró órdenes de aprehensión contra los sospechosos y en diferentes días y diferentes lugares, se logró la captura de Diana Carolina, Antonio y Francisco Javier.
Tras la captura de Antonio, le fue asegurado un teléfono celular que contenía un video del momento en que asesinaban a “El Ese”.
Fue así como confesaron haber matado a Erick, debido a una deuda que tenía con Diana Carolina por la venta de drogas, y cuya cantidad era de $1,750.00 pesos.
Asimismo, señalaron que al momento de perpetrar el crimen, todos se encontraban bajo los influjos de las metanfetaminas. Agregaron que mediante engaños llevaron a Erick hasta la casa de Diana Carolina, donde lo golpearon con un martillo y luego “El Cuentón” le dio varios “piquetes” con un cuchillo.
Asimismo, “El Cuentón” aprovechó para sacar su teléfono celular y grabar en un video toda la agresión y la muerte de Erick.
Tras cometer el crimen, envolvieron el cadáver en una sábana y lo sentaron en un sillón de la sala, donde lo dejaron hasta la madrugada, cuando a bordo de una camioneta lo llevaron a un paraje ubicado por la carretera a El Salto de los Salado, donde decidieron abandonarlo. En ese lugar, “El Guanatos” lo roció con gasolina y le prendió fuego, para evitar que se identificara el cadáver.