César Martínez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 16-Oct.- La falla de cuatro médicos de base, siete residentes y dos enfermeras, del Hospital Rural de Ocosingo, Chiapas, le costó la vida a una mujer embarazada y a su hijo.
Los médicos del nosocomio del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) omitieron monitorear de manera oportuna la presión arterial de la paciente y la frecuencia cardiaca del feto, estableció la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).
En la recomendación 47/2016, dirigida al titular del IMSS, Mikel Arriola, la CNDH agregó que los doctores tampoco establecieron un tratamiento adecuado para el embarazo, a pesar de que desde el control prenatal fue catalogado como de alto riesgo.
Los hechos ocurrieron el 10 de junio de 2013, cuando la mujer, con 38 semanas de embarazo, acudió a una cita médica junto con su esposo. El hombre se retiró del lugar, pero minutos después regresó porque su esposa le dijo que la iban a operar de emergencia.
En la cesárea intervino, junto con médicos residentes, un pasante de servicio social, sin la supervisión de un médico en Ginecología y Obstetricia de base.
“Al retornar (el hombre), personal médico le informó que estaban graves su esposa y el producto de su gestación, y más tarde le dijeron que ambos habían fallecido”, indica la recomendación de la CNDH.
En su investigación, la CNDH encontró además que la mujer debió ser canalizada a un hospital de tercer nivel, por las carencias del Hospital Rural tanto en recursos materiales y como en personal médico especializado.
Tampoco le diagnosticaron preclamsia severa y dejaron a la mujer sin atención médica por 55 minutos, fallas por las que se incumplió la norma NOM-007-SSA2-199, “Atención de la mujer durante el embarazo, parto y puerperio y del recién nacido. Criterios y procedimientos para la prestación del servicio”.
“La falta de insumos y personal médico especializado que supervisara de manera permanente la atención brindada por médicos residentes en el Hospital Rural 32, implicó responsabilidad institucional para el IMSS, porque no se garantizó una atención médica profesional y de calidad para la mujer y su hijo”, estableció la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.
La CNDH recomendó al IMSS reparar el daño ocasionado al esposo de la víctima y capacitar a su personal médico en materia de derechos humanos, en relación con la observancia de las normas oficiales mexicanas en materia de salud.
Pidió también verificar la atención médica que se ofrece en dicho Hospital Rural, y que éste cuente con el personal médico y los insumos necesarios para su operación.