Francisco Márquez Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Preparación del vehículo ante una posible colisión, conducción semiautomática, cámaras y sensores de proximidad alrededor del vehículo son algunas de las características con las que Volvo, fiel a su esencia, equipó su nuevo S90.
Para la armadora sueca, la seguridad es lo más importante y la función City Safety es prueba de ello. Ante el riesgo de choque, el vehículo alerta al conductor y, en caso de ser necesario, prepara los frenos o los activa automáticamente.
Otra característica que destaca es su conducción semiautomática, que, por medio de cámaras, detecta las líneas de los carriles y se ubica dentro de ellos; esta función opera incluso a una velocidad de hasta 130 kilómetros por hora.
La seguridad no sacrifica el diseño. El S90 se caracteriza por su perfil atractivo, que deja de manifiesto su origen de gama alta con toques modernos, algo que en años anteriores era muy difícil de alcanzar por la firma.
Por dentro, el Volvo S90 envuelve a los pasajeros en una atmósfera de lujo con detalles en madera nórdica de alta calidad, además de piel en asientos y puertas.
La conectividad también es importante. Está equipado con el sistema Sensus, que consta de una pantalla de 9 pulgadas para controlar el clima, navegación y audio de forma rápida e intuitiva.
De igual manera, el panel de instrumentos es digital con pantalla de 12.3 pulgadas. El tren motriz se basa en un nuevo desarrollo con un motor de grandes prestaciones y bajo consumo; para ello incorporaron supercargador y turbocargador. Porta un motor 2.0 litros, cuatro cilindros, que desarrolla 320 caballos de potencia.
El motor se encuentra acoplado a una transmisión automática de ocho velocidades. La versión de prueba cuenta con tracción integral, All Wheel Drive.
Volvo S90 conduce a la firma a la meta de cero muertos o heridos de gravedad por accidentes en sus vehículos, que se plantearon para 2020.