Prof. Flaviano Jiménez Jiménez

Después de revisar el informe de la Secretaría de Educación Pública (SEP) y cotejar este informe con los datos de las maestras y los maestros de la entidad que presentaron la primera evaluación del desempeño profesional en 2015, los que están ubicados en el rango insuficiente son 53 de educación básica; esto es, de preescolar, primaria, secundaria y educación física. De acuerdo con la Ley General del Servicio Profesional Docente, estos maestros tendrán una segunda oportunidad, con el fin de pasar a niveles superiores, en las evaluaciones que se llevarán a cabo de septiembre a diciembre de este año 2016.
¿Qué tienen que hacer para poder obtener mejores resultados en las próximas evaluaciones? Primero, aceptar y reconocer la situación en que se encuentran; después, tener la disposición y el ánimo necesarios para emprender una actualización y fortalecimiento en relación con los contenidos de los programas de estudio, de la pedagogía, de la didáctica y de la práctica docente. Aceptado el reto de superación profesional, cada maestro debe hacer un ejercicio de retrospección de la pasada evaluación: ¿qué cosas hizo para prepararse y qué cosas dejó de hacer?, ¿qué aspectos de su preparación y de la evaluación se le facilitaron y cuáles se le dificultaron?, ¿reconocer si asistió a algún curso de capacitación para la evaluación o se preparó solo?, la capacitación que le dieron en los cursos ¿la aplicó en su práctica docente o le sirvió únicamente para la evaluación?, ¿cuáles son sus fortalezas de la práctica docente y cuáles considera como áreas de oportunidad? Entre otras, estas preguntas son necesarias y habrá que contestarlas objetivamente para poder detectar todo lo bueno que hizo y le dio resultados satisfactorios; y también hay que aceptar lo que no funcionó. Lo bueno se debe fortalecer y lo que no funcionó habrá que cambiarlo y utilizar otras estrategias que aseguren mejores rendimientos en la práctica docente. En seguida hay que revisar los resultados de la evaluación pasada, los cuales fueron enviados en los correos electrónicos individuales. En estos resultados se indica (a cada docente) en qué puntos específicos de las evidencias, de la planeación didáctica argumentada y del examen, están los errores y las inconsistencias. Estos señalamientos son los que se deben atender prioritariamente en la capacitación o actualización, con miras a la segunda oportunidad. En sus esfuerzos de preparación, el maestro, debe tener presente que con las evidencias se tiene que demostrar: el conocimiento que se tiene, por lo menos de dos alumnos, acerca del contexto socioeconómico en que viven y cómo aprenden; el enfoque que le da a la clase de donde se derivaron las evidencias; las fuentes bibliográficas que utilizan los alumnos en sus estudios; los logros y las dificultades que los alumnos tienen en sus aprendizajes; la retroalimentación que el maestro brinda a los educandos para superar las dificultades; y las fortalezas y debilidades que el maestro reconoce en su práctica docente y cómo supera éstas. Con la planeación didáctica argumentada se quiere saber el grado de dominio (del maestro) para organizar determinado contenido de los programas de estudio para una clase, qué estrategias didácticas utiliza en el proceso enseñanza-aprendizaje, cómo evalúa los aprendizajes de los educandos y en qué medida estos aprendizajes responden a los requerimientos de alumnos diferentes y que viven en contextos socioeconómicos específicos. Y el examen es para detectar los conocimientos de las asignaturas que se imparten, las nociones pedagógicas y didácticas que se aplican en el desenvolvimiento de las clases, la actualización profesional que se tiene, los conocimientos acerca de las leyes o normas que rigen y se aplican en el sistema educativo y en la escuela singular, y la participación que tiene el docente en el trabajo colaborativo de la escuela y las formas en que se vincula con los padres de familia para, entre todos (maestros, directivos, padres de familia y sectores sociales) lograr que la escuela sea efectiva en la satisfacción de las necesidades de aprendizaje de los alumnos de contextos diversos.
Estos maestros, para la superación profesional, tendrán apoyos de tutores; sin perjuicio de que pueden organizar círculos de estudio y también realizar intercambio de experiencias con los compañeros docentes que obtuvieron niveles bueno y destacado en las pasadas evaluaciones. Adicionalmente, se les recomienda fortalecer sus habilidades en el manejo de la computadora; y no olviden que las evaluaciones serán de septiembre a diciembre de 2016. En sus manos está llegar hasta el nivel destacado.