CIUDAD DE MÉXICO.- La nueva Era Dorada de la televisión ha atraído a reconocidos actores y directores que solían trabajar en cine, como Martin Scorsese, David Lynch, Kevin Spacey, Dustin Hoffman y recientemente, Ray Liotta.
Y aunque no es la primera vez que participa en la pantalla chica, el actor asegura que los papeles más interesantes, como el que tiene en Shades of Blue, están en las series y es por eso que se han convertido en un imán para las estrellas de Hollywood.
“Yo era parte de esa generación donde si hacías una serie de televisión era porque te acercabas al fin de tu carrera o no podías encontrar roles en películas.
“Pero todo el negocio empezó a cambiar y los estudios cada vez hacen menos películas. Las series que se hacían eran básicamente para niños, de caricaturas y no querían hacer historias con personajes interesantes”, compartió el histrión en conferencia telefónica.
Con la gran producción que hay en la televisión, tanto en las cadenas abiertas como en los canales de paga, Liotta admite que hay más oportunidades de trabajo y, sobre todo, estabilidad laboral.
“Sólo tienes que trabajar por cuatro o cinco meses y tienes los otros siete para hacer una película si quieres. A la gente le gusta la seguridad de tener un show por 13 meses, es como tener un trabajo estable”.
Ya ni siquiera participar en un comercial es mal visto dentro del gremio, porque muchos famosos, incluido él, han comenzado a hacerlos.
“El negocio está cambiando y puedes pelear con él, pero también te tienes que mover junto con él.
“¿Por qué? No tengo idea, todo siempre se relaciona con el dinero y lo cierto es que los estudios sólo hacían películas tontas”, mencionó el actor.
Su primer protagónico en la televisión, con Shades of Blue, donde comparte créditos con Jennifer Lopez, fue bien recibido por la crítica y la serie ya tiene autorizada una segunda temporada.
En el show, Liotta da vida a un teniente de la policía de Nueva York, que por proteger a la gente que quiere, es capaz de cruzar la línea de la corrupción.
El actor espera que su personaje se quede grabado en la memoria del público, tal y como pasó con su actuación en Buenos Muchachos (1990), dirigida por Martin Scorsese. (Fidel Orantes/Agencia Reforma)