Los diputados terminaron el primer período de sesiones, con un rezago de 142 asuntos por resolver, el más antiguo data del 2008, es decir, nueve años atrás. Han dejado en la “congeladora” temas relacionados con el derecho a la vida y sociedades de convivencia, entre otros.
Las iniciativas “heredadas” y que datan de la LX Legislatura, son responsabilidad de las comisiones legislativas vigentes, según el tema a tratar y de acuerdo a la normatividad vigente; no debería haber rezago, porque tienen que dictaminarse y votarse, con plazo perentorio, una vez que se presentan.
De acuerdo a la Ley Orgánica del Poder Legislativo del Estado de Aguascalientes, las mesa directiva en turno debe exhortar a las comisiones y a los comités a realizar sus sesiones con la periodicidad debida, para que éstas presenten sus dictámenes dentro de los 30 días siguientes a su recepción y en caso contrario y por causa justificada, someter al Pleno tal circunstancia, a fin de que se les conceda prórroga.
Ninguna iniciativa podrá dejar de dictaminarse en el período ordinario de sesiones en que se turne a Comisión o en el inmediato siguiente, pero en la práctica, se viola la normatividad, no hay tope en el rezago y por tanto, se acumulan los asuntos de una Legislatura a otra.
Además, está previsto que entregado un dictamen a la mesa directiva en turno, será programado para su discusión en la sesión inmediata siguiente, lo que tampoco sucede.
Asimismo, de acuerdo a las disposiciones para las sesiones del Pleno, ningún asunto será puesto a debate y votación si el dictamen respectivo no fue entregado a los diputados con veinticuatro horas de anticipación.
Por consiguiente, ningún proyecto o proposición podrá debatirse sin que primero pase a la comisión o comisiones correspondientes y éstas hayan dictaminado. Sólo podrá dispensarse el proceso legislativo en los asuntos que, por acuerdo expreso del Congreso, se calificaren de urgentes o de obvia resolución.