Se suicidó un joven

Heriberto Alcalá Guerrero

Apenas tenía 16 años de edad, pero su autoestima ya se había agotado. Se presume que ya cargaba con varios problemas internos y el reciente deceso de su abuelo, fue el detonante. Lo hundió más en la depresión, así que el joven decidió escapar por la llamada puerta falsa.
La noche del pasado miércoles, el menor se encontraba en su casa y en determinado momento se retiró a descansar. Aparentaba tranquilidad, ninguna amenaza, ningún indicio de que tuviese en mente el atentado contra sí mismo.
Transcurrieron las horas y al amanecer, sus familiares detectaron que el hoy occiso ya no estaba en su habitación. Restaron importancia al suponer que salió temprano por algún asunto familiar, quizá a trabajar. Sí acertaron en el hecho de que el menor salió de la vivienda, solo en eso.
Aproximadamente a las diez de la mañana, estremecedora noticia empezó a trascender entre los vecinos del fraccionamiento Cumbres III. El menor se había colgado.
Un señor que habita en el sector, al caminar sobre una calle ya aledaña al monte, en determinado momento observó bulto extraño que colgaba de un árbol, al acercarse dio cuenta de que era un joven.
Lo más pronto que pudo llamó al servicio de emergencia y arribaron paramédicos. Nada podían hacer, ya no presentaba signos vitales. Se procedió al acordonamiento del escenario para no contaminar indicios y evidencias.
Al lugar también se presentó un familiar del hoy occiso, fue quien aportó los primeros datos. Comentó que el menor estaba deprimido por la reciente muerte de su abuelo; que posiblemente esta crisis lo orilló a segar su corta existencia, cuando apenas empezaba a vivir ese preciado tesoro llamado juventud.