Debido a la terrible enfermedad que padecía cayó en depresión. En las primeras horas de ayer ingirió raticida y se provocó la muerte. Cuando llegaron los paramédicos, ya nada pudieron hacer por el infortunado agricultor.
La tragedia se suscitó en la calle Insurgentes, comunidad Refugio de la Providencia, en el municipio de Cosío.
El hoy occiso se llamó Apolinar, contaba con 48 años de edad. A decir de sus familiares, el señor sufría esa devastadora y progresiva enfermedad llamada diabetes. Las consecuencias ya eran graves, tan es así, que desde hacía dos años ya no podía trabajar.
Debido a tal condición, el jornalero empezó a deprimirse. Hasta que llegó al límite de su resistencia. La noche del pasado miércoles, ya en la madrugada, aprovechó un momento a solas para ingerir la mortal sustancia denominada raticida.
De inmediato sintió los agudos dolores de la intoxicación. Así lo encontraron su esposa e hijo, sufriendo lo indecible. Aún estaba vivo pero ya agonizaba. Llamaron a los paramédicos y arribó una ambulancia; sin embargo, el señor ya no presentaba signos vitales. Finalmente logró su intención de escapar por la puerta falsa.