La persecución de la Iglesia, que inició el otrora presidente Plutarco Elías Calles, no se ha terminado, pues si bien duró de 1917 a 1938, donde los sacerdotes tenían que esconderse para que no los mataran y eran interminables los saqueos a templos, conventos y seminarios, en tiempos actuales sigue la persecución, pero bajo otra modalidad, aseguró el Obispo José María de la Torre Martín.
Ejemplificó que no pueden construir una capilla sin la autorización de Secretaría de Gobernación, y también ésta determina si es propiedad de la Diócesis o de la nación, aunque un particular haya donado el terreno.
Reconoció que afortunadamente, ya no se “carrancean” lo que a su paso encuentran, como antaño lo hacían determinadas personas.
Por ejemplo, el caso del Seminario Diocesano, que comenzó en lo que ahora es el Museo de Aguascalientes, y luego en la Casa de la Cultura Los Arquitos.
Lamentó que la Segob les dé trato de ciudadanos de segunda, que se encargue de poner trabas o de alargar procedimientos. En cambio, dijo José María de la Torre, si un partido político o cualquier persona quiere iniciar la edificación de una obra, es suficiente con que saque la licencia de construcción correspondiente y cumplan con los requisitos de uso de suelo y otros.
Incluso, en el caso de los partidos políticos, el mismo Gobierno les construye sus oficinas y les asignan subsidios. Por tanto, expresó que “estábamos mejor cuando estábamos peor”.
Asimismo, cuestionó el que los presbíteros estén fuera de los programas de vivienda, como el Infonavit, y que no tengan derecho a un crédito para asegurarse un techo propio.
Por otra parte, informó que habrá más cambios en la Diócesis; se les asignarán parroquias a los nuevos sacerdotes y hay en puerta algunas jubilaciones y reubicaciones.
En cuanto a la Romería, dijo que ya no será organizada por el P. Juan José González Parada, debido a su estado de salud, pero asesorará a los presbíteros Natalio Tovar González y José de Jesús González Martín del Campo, a quienes les fue asignada esa tarea.