Rodolfo G. Zubieta
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 12-Oct .- Treintona, Soltera y Fantástica… A excepción del segundo adjetivo, esta es una forma muy correcta para definir a Bárbara Mori, protagonista y productora de esta cinta mexicana de comedia.
Y es que la actriz se siente más feliz que nunca: se casó a inicios del año con Kenneth Ray Sigman, está orgullosa de su hijo, Sergio Mayer Mori, y le emociona pronto convertirse en abuela.
“Cuando cumplí 30 años, llegué como con mucho cuidado. Mis amigas mayores me advirtieron que a esa edad te entraba una crisis fuerte, pero nunca me llegó… Ni siquiera ahora, que tengo 38 años.
“Sin embargo, sí tuve una crisis de otro tipo, pues como todos los seres humanos vamos aprendiendo”, puntualizó en entrevista de forma enigmática, sin entrar más en detalles.
Sin embargo, su camino para sentirse plena en esta etapa de su vida no ha sido fácil, pues al igual que su personaje de Inés, a Bárbara le costó trabajo lidiar con las exigencias absurdas que marca la sociedad.
“Una que se dedica a esto (la actuación), la presión se duplica, totalmente. Tienes que estar bien, delgadita y después de tal edad es difícil mantener tu cuerpo joven.
“Lo bueno es que hace dos años yo cambié mi alimentación y eso me trajo absolutamente muchos beneficios, no sólo físicamente, sino internamente. Al cambiar mi alimentación, creé un bienestar en mi ser”.
Lo que aplaude Mori es que, cuando ella era adolescente, afortunadamente no existía tanta demanda en los jóvenes por ser perfectos y encajar en la sociedad, como sucede actualmente.
“Yo cuando tenía 17 años, no existían los celulares y no tenías toda esta presión que de alguna forma la sociedad nos está llevando ahí, de ser delgada y tener un cuerpo prototípico.
“Las redes sociales han creado un culto al ego muy cañón, sobre todo para los chavitos, los millenials, que están viviendo en esta realidad. Que tu vida dependa de likes, se me hace muy fuerte”.