El dirigente de la Cámara Nacional de Autotransporte de Carga (Canacar), Rogelio Montemayor, afirmó que México mantiene en rezago la modernización de su flota de camiones de carga y que en promedio, las 415 mil unidades de carga que circulan en el país, tienen 17 años de antigüedad.

La meta para este año es sustituir 6 mil unidades, hasta el momento van 4 mil, porque una cosa es la autorización y la otra es que los transportistas ya cambien sus unidades.

Una vez terminadas las 6 mil, es volver a pedir más apoyo para poder sustituir las unidades de mayor antigüedad por unidades último modelo, dijo el dirigente nacional de los transportistas, tras afirmar que el ideal que busca el sector es que la antigüedad máxima de las unidades no exceda los 10 años.

Se refirió también al tema de la inseguridad, en donde los atracadores de caminos trabajan las 24 horas del día y no dan tregua a los transportistas.

Hay zonas con focos rojos como Matamoros, Reynosa, Tabasco, Veracruz, Puebla, Guerrero, y Michoacán, en donde se ha detectado más actividad delincuencial, sin embargo, no hay estadísticas confiables, porque en muchos caos, no hay denuncias.

Explicó que las estadísticas sobre robos en carreteras no son confiables, porque sucede que no todos los casos son denunciados. Solo quienes tienen seguros, ellos tienen que forzosamente denunciar, pero en ocasiones, no se hace porque significa pérdida de tiempo o porque hay miedo de denunciar.

“A veces, el camión se lo roban en un lado, luego encuentran el tractocamión en otro, y la caja en otro, entonces hay que acudir a tres ciudades distintas y los procesos son lentos, sin que se llegue a esclarecer la mayoría de los robos denunciados”.

Entre los productos que los asaltantes de caminos profieren, están: el acero, los aparatos electrodomésticos, las llantas, esas mercancías por lo general son las que más se roban.

Indicó que en algunos puntos se trabaja con la Policía Federal, y que generalmente se obtienen buenos resultados, pero cuando hay cambios de los coordinadores, esos cambios propician que se incremente la actividad delincuencial en carreteras, “es como volver a empezar cada vez que hay cambio de jefe en la zona”.

Finalmente, consideró que respecto a las medidas por la contaminación adoptadas en la llamada Megalópolis, la regla de no circular de 6 a 10 horas, y ya estando dentro, detener los vehículos de 7 a 10 horas, permite mover más mercancías que si se eliminara un día por unidad para transitar en aquella zona del país.