Se quieren tanto, tanto

SAN MIGUEL DE ALLENDE, Guanajuato.- Y por fin llegó el que ella misma describió como el día más importante de su vida.
Érika Zaba, de OV7, se casó ayer ante 400 invitados en San Miguel de Allende con su prometido, Francisco Oliveros, directivo de una compañía de seguros, justo dos años después de iniciar su relación, y demostraron que, como la famosa canción del grupo: se quieren tanto, tanto…
Desde el momento en que caminó entre los invitados para una ceremonia de bendición con una guía espiritual a las 13:15 horas, la cantante lucía ya lágrimas en los ojos.
En la ceremonia la guía hizo un repaso por los elementos de agua, fuego, tierra y viento haciéndolos empatar con los seres queridos de la pareja.
“Puedes estar seguro de que el amor que siento por ti es un sentimiento que estará cuando haya problemas. Es una decisión eterna que va acompañada del querer estar en todo momento con la persona que hoy estoy eligiendo”, dijo Zaba ante la concurrencia, ataviada con un vestido creado por el diseñador mexicano Benito Santos.
Francisco, tras recibir palabras de sus hermanos e hijos, hizo lo propio, en la Hacienda Los Picachos, mientras la novia lo miraba con emoción.
“Unos años después no me queda más que maravillarme por lo que en mí has logrado. Como te lo he dicho, tú eres por muchas razones un hermoso milagro”, recitó el novio, enfundado en un traje azul, camisa blanca y corbata color cielo.
Tras un coctel, que luego dio paso a la comida, la fiesta comenzó a las 18:00 horas, de la mano de un DJ que pronto hizo sonar “Un pie tras otro oie”, “La calle de las Sirenas”, “Eternamente bella” y “Despacito”.
Y la canción que los novios bailaron como vals fue “Mi vida sin ti”, de Jesús Adrián Romero
Entre los invitados al enlace figuraron sus compañeros de OV7, Ari Borovoy, Mariana Ochoa, Lidia Ávila, Óscar Schwebel y Kalimba; Angie, Melissa, Karla y Regina, de Jeans; Andrea Legarreta y Érik Rubín, Faisy, Aleks Syntek, José Rhon, Apio Quijano, Fredo Cassini, Daniela Magún, Iván Sánchez y Juan Manuel Bernal, entre otros.
Los convidados disfrutaron un menú de cuatro tiempos en el que destacaron, como entradas, crujiente de langosta con salsa de jocoque y aguacate o tártara de atún con mango y queso de cabra en salsa de chipotle.
Como sopa, crema de nuez de la india con piñones tostados aromatizada con espinaca, y de platos fuertes, filete de res en salsa de pimienta con langosta o róbalo en salsa de jamaica.
Las opciones de postre fueron pastelillo de chocolate con avellana o pay exótico de limón.
Y, por supuesto, no faltó la champaña y el vino para brindar por los recién casados. (Staff/Agencia Reforma)

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