Se ponen salsa

CIUDAD DE MÉXICO.- Dicen que el Zócalo es de todos, pero anoche fue tomado por los salseros y los amantes de la música tropical.
Marc Anthony, Carlos Vives y Rubén Blades fueron los profetas a quienes 120 mil asistentes, adoraron con baile y canto durante sus actos.
Y en cada una de las estrellas, la gente vio una cara distinta: el neoyorquino fue la espectacularidad y galantería; el colombiano, la pura fiesta, y el panameño, la conciencia y crítica social.
Blades inició con canciones hechas más para reflexionar que para seguirlas con ritmo.
“Plástico”, la primera, es una crítica del materialismo de la gente y todo el sistema que se erige ante él. “Les voy a cantar una ranchera, porque lo he hecho toda mi vida”, dijo, Carlos Vives antes de homenajear a José Alfredo Jiménez con “Te Solté la Rienda”.
No faltaron “La Gota Fría” y “Fruta Fresca”, fieles estampas del vallenato de su tierra.
Al salir Anthony, a las 21:30 horas, el show ya parecía más de rock. Ya no había baile, sólo empujones en las barreras que separaban a la multitud.
Las ocho pantallas del escenario intensificaron la euforia al salir Anthony. “Me hacía falta compartir con ustedes. Estoy en las nubes”, expresó antes de cantar “Hasta que te conocí”. (Manuel Tejeda/Agencia Reforma)