TORONTO.- Si las ofertas de trabajo escasean, a Robert Redford no le afecta porque él mismo se autoemplea, ya sea como director, productor o actor.
“Hay ofertas para todos, y el mercado es muy competido, si nadie me llama, o no me gusta lo que me proponen, a mí me interesa crear y, desde ahí, parto para hacer películas, protagonizarlas o producirlas.
“Al llegar a la madurez me di cuenta de que yo tenía mi propia necesidad de contar historias, por eso me incliné por también estar detrás de las cámaras. Así el crecimiento es total. Aprendí bastante del negocio y de cómo se ha transformado”, señala Redford en entrevista.
En su sexta década de trabajo, el histrión, de 79 años, suma 10 filmes como director, más de 40 como productor y más de 60 al frente de la pantalla.
“Producir siempre ha sido arriesgado, porque nadie garantiza el éxito ni la taquilla. Quien piensa en números solamente, está pensando en cómo vender, no en cómo dar a conocer. También existe la parte artística y romántica ¿para qué hacemos cine? Por belleza o por negocio.
“Pero ya tenemos muchas plataformas de promoción y difusión que cada vez más han ampliado la perspectiva. Por eso hago documentales, películas, porque hay muchos canales que antes habrían sido difíciles de considerar”, dijo.
Redford es fundador del Festival de Cine de Sundance, el cual proyecta anualmente los mejores largometrajes y cortos independientes.
En 1981 ganó el Óscar a la Mejor Dirección por Gente Como Uno y en 2002, un Óscar Honorario por su trayectoria. (Juan Carlos García/Agencia Reforma)

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