Se juraron amor eterno

Una noche de serenata fue el momento perfecto para que, acompañado por la estudiantina y enmarcado por el Kiosco del Jardín de San Marcos, Carlos Enrique Escárcega González, solicitara de la manera más romántica a su novia Adriana Marisol Romo Romo, le concediera la dicha de aceptarlo en matrimonio.
La respuesta a la petición llenó de alegría a los novios y la fecha tan esperada para ellos finalmente llegó, arribando a la Catedral Basílica de Nuestra Señora de la Asunción para contraer nupcias.
En presencia de sus padres Carlos Enrique Escárcega Rangel y María Guadalupe González Jiménez, por parte del él; así como Juan Manuel Romo Reynoso y Yolanda Romo Álvarez, del lado de la novia, se postraron en el altar para recibir de Dios su bendición santa.
Uno de los momentos más sublimes de la ceremonia, fue cuando ambos, con profundo sentimiento, pronunciaron uno al otro las promesas inquebrantables de fidelidad y respeto durante toda su vida, quedando así unidos por el séptimo de los sacramentos.
El Hotel Antigua Hacienda de La Noria, enmarcó el festejo de los recién casados, lugar donde les dieron la bienvenida sus allegados con quienes compartieron gratos instantes y agradecieron las numerosas muestras de cariño.