Es Aguascalientes de los estados en los que más interés hay de consumir legalmente marihuana; para el 25 de enero había 217 solicitudes a Cofepris para el uso recreativo de la cannabis, de las cuales 20 son de Aguascalientes. Comparadas con las 47 solicitudes de la Ciudad de México, en proporción de población, nos ubica en el número uno, señaló el presidente de la fundación FARERSO, José Daniel Chávez Acosta.
Recalcó que tener libre acceso a la marihuana es potenciar zonas rojas; si bien entre los motivos para su despenalización, se ha promovido que con ello se abonaría al tema de seguridad social, propiciaría que se tenga dependencia a drogas a más temprana edad.
En el foro realizado en atención al llamado de la Secretaría de Gobernación Federal, para informar y debatir sobre la despenalización de la marihuana, el activista enfatizó que como integrantes del Consejo de la Ciudad es fundamental abordar el eje de la seguridad ciudadana, ya que les compete velar por un entorno y bienestar saludable principalmente para los menores, y en general para las familias, por ello es importante que se aborde el tema y se involucre a las familias en la participación, para que tengan una opinión más amplia, y se pueda acabar con la especulación al respecto.
“Se dice que disminuiría los resultados de delincuencia organizada, pero con el uso permisible de esta sustancia se va a incrementar la delincuencia juvenil, por los efectos que produce; cuando no cuenten con los recursos para suministrarse la droga se va a potenciar lo que hemos visto, robos domiciliarios, cristalazos, asaltos a transeúntes, negocios, robo a domicilio, delitos que cada día van en aumento”, resaltó.
Detalló que lo más delicado al tener libre acceso a la marihuana, es que se van a desatar factores más graves como uso de sustancias a más temprana edad; dijo que en Aguascalientes estudios apuntan que empieza el consumo a los ocho años de edad, sin embargo, hay pequeños desde los seis años de edad, en los municipios de Jesús María y San Francisco de los Romo, que se drogan; si la gente podrá tener marihuana en su casa, será más fácil el acceso a los menores.
“El consumo de la marihuana no sólo afecta al individuo que la consume, afecta un bienestar colectivo, primero de la familia, en el ámbito laboral y social; es preocupante que por dar el derecho individual del libre albedrío de consumir o no, vamos a transgredir un derecho colectivo de menores, familias y sociedad no consumidora, de un entorno saludable”, precisó.
Destacó que si bien se prevé que con el hecho de legalizar la marihuana, generará impuesto y se podrá regular su venta, la realidad es que actualmente con el uso permitido de tabaco y alcohol, por cada 10 pesos que se cobran de impuestos, se gastan 24 pesos en atender las consecuencias que provocan hacia la salud; recalcó que los daños por el uso de la marihuana serían mayores, por lo que no habría una proporción con las consecuencias en un asunto de salud pública, y el estado no tendrían capacidad de atenderlo ni económica, ni con la estructura física que hay.