En el presente ciclo lectivo 2016-2017, cuando menos treinta y cinco niños y adolescentes han sido reportados por comportamientos inadecuados en los planteles educativos, y que requieren una atención de mediana a grave por parte de la autoridad educativa e incluso su canalización a los servicios profesionales en salud mental, informó el director del Instituto de Educación, Raúl Silva Perezchica.

En años escolares anteriores, dijo que se registraban doce a trece casos de estudiantes que necesitaban una atención emocional, pero este 2017 se han triplicado esos asuntos que requieren una atención mediana a grave, porque se han visto involucradas situaciones extremas en que menores quieren suicidarse.

Frente a esta realidad, el Instituto de Educación le ha entrado con su equipo de especialistas para ayudar a los menores de edad, y estos indicadores revelan que el estrés continúa ganando terreno entre la comunidad estudiantil, lo cual tiene que ser revertido con la colaboración de todos los actores involucrados en la atención de cada estudiante.

Semejantes conductas impactan principalmente al alumno afectado, seguido del grupo en el cual cursa sus estudios de primaria o secundaria, donde la autoridad educativa se encuentra consciente que tales situaciones requieren de la comprensión y del apoyo para ayudar a la persona a salir delante de su situación emocional y mental.

Luego se refirió al caso de un niño de la escuela Primaria Melquíades Moreno que intentó incendiar el plantel educativo, y aunque prendió algunos papeles, dejó entrever la actitud de riesgo, motivo por el cual fue notificado al Instituto de Educación y se procedió a ofrecerle tratamiento en salud mental a ese menor de edad.

Este niño es inteligente, no tiene necesidades educativas especiales, pero acusa un problema fuerte en el entorno familiar, cuyo infante se encuentra a cargo de los abuelos, le falta seriamente el afecto y el amor de sus padres y familiares, cuyos adultos deberán entrarle con decisión al cuidado y responsabilidad de sus hijos.

Finalmente, Raúl Silva Perezchica indicó que el infante está siendo atendido en el centro de Salud Mental Agua Clara, aunque al principio si recibió el apoyo psicológico institucional, y el niño se encuentra separado de las aulas escolares, porque así lo han querido los abuelos, pero lo que el IEA quiere es que se le dé la ayuda pertinente para sacarlo adelante positivamente.